La lucha de las mujeres por su liberación estuvo íntimamente ligada a
la revolución soviética. No en vano la revolución de febrero que
terminaría con la abdicación del zar fue el 23 de febrero por el
calendario juliano, 8 de marzo por nuestro calendario, día internacional
de la mujer trabajadora y fueron las movilizaciones de las mujeres
rusas en esta jornada de reivindicación las que terminaron de crear la
masa crítica necesaria para la caída del zarismo en las movilizaciones
que venían sucediéndose en aquel mes en la Rusia de 1917.
Pero si las mujeres fueron importantes para la revolución soviética,
la revolución soviética no lo fue menos para las mujeres. Con ella las
mujeres conquistaron por primera vez derechos como el aborto, el
divorcio, guarderías sostenidas por el estado o el seguro de maternidad.
Fue en la recién creada URSS donde las mujeres no solo conquistaron el
derecho al voto, sino que accedieron por primera vez a altos cargos del
Estado.
Todo esto fue gracias a la revolución y la revolución fue posible
gracias a la lucha de las mujeres bolcheviques, que empuñaron para ello
un arma desarrollada por ellas mismas al que ellas llamaban feminismo de
clase.
En el marco de los actos de celebración del 8 de marzo, Día
Internacional de la Mujer Trabajadora y la conmoración del centenario de
la revolución soviética, la agrupación del PCE de Alcorcón e Izquierda
Unida organizarán el próximo 8 de marzo un acto sobre el feminismo de
clase desde la revolución soviética hasta nuestros días, el próximo
sábado 4 de marzo en la calle San Blas Nº 1 de Alcorcón a las 18:30.
El acto contará con la participación de Sol Sánchez, coportavoz de
Izquierda Unida de Madrid, Rosana Zarapuz, concejala del PCE por Ganar
Alcorcón y Beatriz Iglesias, miembro del Frente de Mujer de la
agrupación del PCE en Alcorcón.
El Partido Popular de Alcorcón y
el Alcalde, David Pérez, provocaron el caos en el pleno del Ayuntamiento
de Alcorcón al intentar repetir ilícitamente la votación de la moción
para mancomunar el CIPA presentada por Ganar Alcorcón, a causa de la
división y desorientación en su grupo municipal, y al expulsar a un edil
socialista. El grupo Ganar Alcorcón denuncia que la desastrosa situación
existente en el seno del gobierno municipal del Partido Popular es
insostenible; en la sesión plenaria del Ayuntamiento de Alcorcón
celebrada hoy se ha producido un hecho insólito. Ganar Alcorcón relata
que el grupo popular no han tenido claro qué votar, mostrándose una
división de criterios y resultando su abstención. Al abstenerse dos
grupos de la oposición, el grupo popular han tratado de repetir la
votación para cambiar el sentido de su voto, dado que con su voto en
contra podría rechazar la moción presentada por el grupo Ganar Alcorcón
para mancomunar la gestión del CIPA.
El portavoz del grupo municipal Ganar Alcorcón, Jesús Santos, ha declarado que “este
es el talante “democrático” del Partido Popular. El del “pucherazo” y
el caciquismo. Ha intentado imponer su criterio cuando el Reglamento
Orgánico Municipal no establece ninguna consideración en este sentido
para repetir la votación. Es como cuando se equivocan en las votaciones
en el Congreso de los Diputados.”
Asimismo Santos señala que “lejos de aceptar el resultado
democrático del pleno han intentado dar un golpe a la normalidad
institucional para no tener otra moción de la que exijamos su
cumplimiento, como viene siendo habitual, cuando lo que pretenden es
privatizar el servicio del CIPA.”
“Este intento de golpe al Pleno del Ayuntamiento, junto con la
división y la desorientación existente en el grupo popular, ha derivado
en el nerviosismo del Alcalde-Presidente, David Pérez, y en tomar el
camino del despotismo, la censura y la agresividad, como viene siendo
habitual en los plenos. Con actitud dictatorial el Alcalde-Presidente ha
dictado la expulsión de un concejal socialista y ha empleado medios
municipales, como la policía, para amedrentar a la oposición. Todo lo
sucedido es intolerable. El Gobierno del PP y de David Pérez no puede
continuar, están absolutamente desacreditados”, ha sentenciado Santos.
Finalmente, Santos ha señalado que “Ganar Alcorcón se solidariza y
muestra su apoyo al edil socialista que ha sufrido la expulsión del
Pleno a manos del despotismo de David Pérez”.
Cada vez que un colectivo "privilegiado" pierde derechos, el efecto mariposa laboral nos acaba golpeando a todos
Hacía ya tiempo que no teníamos un colectivo de
trabajadores al que odiar con todas nuestras fuerzas y poder gritarles
"¡privilegiados!". Hemos odiado a funcionarios (¡parásitos!), mineros
(¡subvencionados!), profesores (¡vagos, todo el día de vacaciones!), y
por supuesto a los más odiables de entre los odiosos: los controladores
aéreos, que tan buenos ratitos de odio nos dieron un verano.
Pero estamos de enhorabuena, porque en los próximos días nos van a
echar un nuevo hueso: los estibadores de puerto. No sabíamos nada de
ellos hasta ahora, solo que son los que cargan y descargan barcos; pero
resulta que también son unos privilegiados. Ahora el Gobierno prepara un
decreto para liberalizar la actividad, y los trabajadores están dispuestos a ir a la huelga
para defender sus derechos. Perdón, quiero decir que "los privilegiados
están dispuestos a chantajearnos para defender sus privilegios".
La secuencia es la habitual, la hemos visto muchas veces:
1.- Cogemos un colectivo que todavía no haya sucumbido a reformas laborales y precarización.
2.- Anunciamos recortes de sueldos y derechos, porque "lo manda
Europa", y con el argumentario habitual: liberalizar, ganar
competitividad, modernizar, crear empleo…
3.-
Señalamos a los trabajadores como "privilegiados", "restos de un modelo
anacrónico" (a ser posible del franquismo, para odiarlos más), y por
supuesto "aristocracia sindical".
4.- Informamos a la ciudadanía de los privilegios (sueldos altos, eso lo primero).
5.- Rompemos la negociación, por muy avanzada que esté, y no les dejamos más salida que la huelga.
6.- Acusamos a los huelguistas de dañar un "sector estratégico".
7.- Lanzamos una campaña de desprestigio por tierra, mar y aire.
Además, hay que asegurarse de que los representantes sindicales no
tengan voz, que ya sabemos lo manipuladores que son: si les dejamos,
dirán que lo suyo no son privilegios sino derechos ganados en décadas de
lucha, que la suya es una profesión especialmente dura y con alta
siniestralidad, que hay otras opciones para cumplir con Europa, que los
puertos son rentables y lo único que buscan gobierno y patronal es abaratar costes laborales (rebaja salarial ¡del 60%!, más horas de trabajo, flexibilidad laboral…).
Nada, ni caso. No escuchen a los trabajadores, que son capaces de
convencernos. Yo ayer lo hice, atendí a sus razones, y me entraron
dudas: a ver si van a tener razón… A ver si en realidad no son unos
privilegiados… A ver si es que el único "privilegio" que tienen (el
mismo "privilegio" que controladores, mineros o funcionarios; el mismo
"privilegio" que hemos perdido la mayoría; el que les quieren quitar) es
el "privilegio" de ser capaces de defender sus derechos, de tener
conciencia de clase, organización y capacidad de lucha.
Tantas dudas me entraron que miré a ver qué sindicato
es ese de los estibadores y descubrí que tiene unos principios que no
parecen los propios de una mafia ni de una aristocracia insolidaria: una coordinadora que se define de
clase, democrática, asamblearia, internacionalista y que defiende la
solidaridad con toda la clase trabajadora (como demuestra su
participación en sucesivas huelgas generales).
Uf, me
ablandé, lo reconozco. Empecé a pensar que deberíamos apoyar la lucha
de los estibadores. No por ellos, sino por nosotros: porque cada vez que
un colectivo "privilegiado" pierde derechos, el efecto mariposa laboral
nos acaba golpeando a todos. No ganamos nada y, a cambio, perdemos
espacios de organización sindical que todavía resisten y que sirven como
ejemplo.
Nada, un día tonto, en seguida se me pasa.
En cuanto vea dos telediarios recordándome el sueldazo de los
estibadores me sumaré otra vez al pelotón de odiadores. Hacedme sitio,
que voy.
#ágoravuelve: seguimos luchando para que Alcorcón tenga un futuro que contar
Sí salimos a La Plaza, sí nos enfrentamos al miedo, sí les hablamos de tú a tú a los poderes, sí paramos desahucios y sí conquistamos derechos y sí, seguimos luchando para tener un futuro en el que contarlo.
Desde Ágora Alcorcón y en esta nueva etapa, queremos ser vuestra voz,
vuestro medio, vuestro ágora, el de todas y todos, el espacio escrito
en papel y en digital donde vuestra expresión tiene cabida. Queremos ser
la PAH, la RSP, las mareas, el altavoz de la gente humilde y
trabajadora.
Volvemos con un gran equipo humano de activistas por el procomún. Personas veteranas y no tan veteranas de los movimientos sociales de la ciudad. Trabajadoras dispuestas a darte otra visión y acercarte el conflicto social y las opciones de cambio.
Aprovechamos para renovarnos.
Queremos ser más digitales sin dejar de potenciar la prensa clásica por
la que seguiremos luchando. No vamos a abandonar el papel porque
queremos ser pieza física de la historia de Alcorcón, de la voz de sus
activistas y vecinas.
Posiblemente necesitemos vuestra ayuda. Tanto con la financiación como con el trabajo.
Nadie dijo que fuera fácil, pero la hierba sigue creciendo y la chispa
revolucionaria del 15M pide primavera obligándonos a seguir luchando por
ese espíritu cívico que cambió la forma de entender la sociedad y los
medios de comunicación.
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manos para repartir y apoyo económico. Queremos también apoyarnos
mutuamente y seguir siendo el medio de esos pequeños comercios cercanos y
amables que hacen barrio. Estamos a vuestra disposición y deseando que
participéis.
Hoy #ÁgoraVuelve por trigésimo séptima vez y esta vez venimos a quedarnos.
El Partido Popular y el sistema
de valores predominante en la sociedad española está coartando de manera
alarmante la posibilidad de discrepar y opinar marcando umbrales
ideológicos a la libertad de expresión Antonio Maestre
21 enero 2017
Paul Robeson cantando el himno americano a los trabajadores en huelga de los trabajadores de los astilleros Moore, Oakland.
“Va Miguel Angel Blanco por el bosque acompañado de un etarra y le dice:
-Qué miedo, ¿no?
-Y me lo vas a decir a mí, que tengo que volver solo.” [1]
Recuerdo que me contaron ese chiste un día después del terrible
asesinato del joven concejal del PP. Fue uno de esos momentos en los que
todos recordamos qué hacíamos en el preciso instante en que anunciaron
el terrible crimen por televisión. Un golpe devastador y, sin embargo,
cuando me contaron el chiste en la calle al día siguiente sonreí con el
gesto torcido consciente de que era un poco cruel y no estaba bien
hacerlo. Es el humor negro. En eso consiste. En hacerte reír a la vez
que te incomoda. Nadie creía en aquel momento, con ETA segando la vida
de gente inocente, que hacer chistes o expresar de forma irónica una
opinión, o mostrar ideas transgresoras pudieran hacerte acabar frente a
un juez y ser condenado. César Strawberry ha sido el último en caer en el error de considerar que España no estaba en una deriva prefascista que persigue el pensamiento.
El último artículo que escribí sobre el derecho a celebrar la muerte de Carrero Blanco
tuvo que pasar por las manos de nuestra abogada. Antes de eso tuve que
reescribirlo dos veces porque consideré que lo que allí decía podía
llevarme frente a un tribunal. Tuve que decir lo mismo sin decirlo,
extremando el cuidado en el uso de las palabras y contextualizando todo
lo que pude, como si el contexto sirviera en la ola autoritaria que la
fiscalía del insigne Javier Zaragoza está llevando a
cabo desde su sillón de la Audiencia Nacional. Su primer objetivo está
conseguido; ha logrado inculcar miedo en las palabras. Que midamos de
forma extemporánea lo que sale de nuestras letras.
La persecución que la judicatura más reaccionaria está llevando a
cabo contra la libertad de expresión tiene una clara finalidad: la
intimidación de la disidencia y el mantenimiento de una superioridad
moral basada en el establecimiento de límites muy estrictos para la
ideología contraria y laxos para la propia. Unos límites basados en la
categorización en diferentes niveles de las víctimas: las víctimas de
ETA, en el nivel más alto del escalafón, siempre y cuando sigan la línea política marcada por la derecha,
y las del franquismo, en el escalafón más bajo. En los niveles
intermedios se sitúan todos aquellos colectivos de víctimas que no
pueden ser patrimonializados políticamente por los conservadores, las
del Yak42, las del Metro de Valencia, o las del accidente del tren de
Santiago, entre otras.
El Partido Popular y el sistema de valores predominante en la
sociedad española está coartando de manera alarmante la posibilidad de
discrepar y opinar marcando umbrales ideológicos a la libertad de
expresión. Una situación favorecida por la connivencia de los medios de
comunicación tradicionales que toleran esos ataques sistemáticos [y
sistémicos] en nuestro país mientras acuden a denunciarlos allende los
mares por espurios intereses políticos y económicos. Los delitos de
opinión se han visto incrementados de forma dramática con un claro
interés ideológico y partidista. A los conservadores les interesa
mantener vivo el fantasma de ETA y así utilizarlo como enemigo interno
que sirva para reprimir ideas y personas.
Las sentencias condenatorias por enaltecimiento y apología del
terrorismo se han visto incrementadas, de forma indefendible por
cualquier observador externo, desde el final de la violencia de ETA.
Desde octubre de 2011, año en el que la banda terrorista anunció el cese
de la actividad armada y del terror, se han producido 30 sentencias por enaltecimiento y apología del terrorismo;
la mayoría por comentarios en las redes sociales de gente sin relación
con la banda terrorista. En los ocho años anteriores al final de ETA y
mientras la organización terrorista asesinó a 12 personas sólo se
produjeron 16 condenas por estos motivos.
La situación actual no está lejos de replicar la época del macarthismo
en EEUU. El Comité de Actividades Antiamericanas se encargó entre los
años 1949 y 1958 de perseguir a la disidencia de izquierdas y a todo
aquel que tuviera ideas comunistas o próximas a ellas. En periodos
anteriores amparados en la Smith Act se llegó a condenar a miembros del Partido Comunista Americano (CPUSA) como Eugenne Dennis y William Foster a 5 años de cárcel por delitos tales como poseer el Manifiesto comunista
o citar a Karl Marx. Los últimos movimientos de la Fiscalía y algunos
tribunales de justicia españoles se asimilan al proceder de los peores
años de la persecución del pensamiento en EEUU; una represión política
de las ideas inmersa en una sociedad en la que se presumía de
libertades.
Paul Robeson fue uno de los juzgados y denostados
por sus ideas políticas. Un cantante de soul negro, además de actor y
activista por los derechos civiles, que había conseguido labrarse una
carrera de abogado en la América de la segregación racial y que tuvo el
arrojo de mandar a estudiar a su hijo a una universidad de la URSS.
Defensor a ultranza de los derechos de los trabajadores, fue miembro de la Brigada Lincoln en la Guerra Civil Española. Una vida demasiado sospechosa en los EEUU del senador McCarthy.
Cuando Robeson tuvo que acudir al Comité de Actividades
Antiamericanas a declarar fue interrogado por el diputado republicano
Gordon Harry Scherer, que le cuestionó por su amor e interés por la
URSS. Paul Robeson le contestó que allí, en la URSS, nunca se había
sentido rechazado por su color de piel. La repregunta de Scherer sonará
mucho en nuestro país por lo habitual que es escucharla pero cambiando
el destino al que irse. La respuesta de Robeson no es necesaria
comentarla.
Gordon. H. Scherer: ¿Por qué no se quedó en Rusia? Paul Robeson: Porque mi padre fue un esclavo, y mi
gente murió para construir este país, y yo me voy a quedar aquí, y voy a
ser parte de este país tanto como usted. Y ningún fascista me forzará a
irme. ¿Está claro? Apoyo la paz con la Unión Soviética, apoyo la paz
con China, y no apoyo la paz ni la amistad con el fascista Franco, y no
apoyo la paz con los nazis alemanes. Yo apoyo la paz con la gente
decente.
No es tiempo de guardar silencio. Todos los que mantienen posiciones
críticas con el sistema político actual conocen ciudadanos que tienen
miedo a expresarse en redes sociales, que miden al detalle sus palabras,
que aconsejan a sus familiares que tengan cuidado con lo que escriben
en sus perfiles no vayan a transgredir la línea ideológica marcada por
la fiscalía de actividades antiespañolas. La deriva autoritaria y
regresiva que estamos viviendo en España precisa la repulsa más absoluta
de todos los que defienden las libertades. Paul Robeson tenía claro lo
que era preciso hacer cuando el momento histórico sólo daba dos opciones
y así lo expresa la frase de su epitafio: “El artista debe elegir
luchar por la libertad o por la esclavitud. Yo he hecho mi elección. No
tenía alternativa”.
El grupo Ganar Alcorcón recuerda a
Ciudadanos que el tiempo dado por su grupo para la dimisión de David
Pérez ya ha finalizado, incluso ya terminó cuando Cristina Cifuentes le
brindó su apoyo para continuar al frente del Ayuntamiento de Alcorcón.
Por tanto, consideran que es el momento de actuar, de hacer lo que tienen que hacer,
y de ponerse del lado de los vecinos y vecinas de Alcorcón. Asimismo,
señalan que los demás grupos de la oposición esperan que las concejalas y
concejales de Ciudadanos se incorporen a la moción de censura para dar
cumplimiento a su palabra, cuando declararon no tener cabida en las
instituciones el pensamiento de David Pérez y que harían todo lo posible
para que dimitiera.
El portavoz del grupo municipal Ganar Alcorcón, Jesús Santos, ha denunciado que “el
grupo Ciudadanos debe actuar con responsabilidad. No pueden seguir
sosteniendo un gobierno municipal con un Alcalde machista, inhabilitado
moralmente y políticamente para representar a las vecinas y vecinos de
Alcorcón. No pueden seguir sosteniendo a un Alcalde que encabeza un
gobierno austero que ha llevado a un deterioro de la ciudad y de los
servicios públicos jamás visto en su historia. No pueden seguir
sosteniendo a un Alcalde sin proyecto económico ni de ciudad para
Alcorcón, que realmente traiga el progreso para la localidad. No pueden
seguir sosteniendo a un alcalde que no ha presentado a tiempo el
presupuesto, por segunda vez, que aún no ha convocado el debate del
estado de la ciudad ni que menosprecia las juntas municipales de
distrito. No pueden seguir sosteniendo a un Alcalde que no cumple ni con
los acuerdos por los que Ciudadanos apoyó la aprobación del Presupuesto
Municipal para 2016, los ha humillado públicamente”.
“Ha terminado el tiempo político
dado por Ciudadanos para que el PP de Madrid reaccione. Han de ponerse
en marcha los mecanismos democráticos existentes. Esto es la moción de
censura que se encuentra sobre la mesa, unida a un acuerdo político que
traza un proyecto para la ciudad. Ya no valen las esperas. Ahora, el
grupo Ciudadanos debe posicionarse definitivamente y claramente.
Consideramos que lo coherente es que se incorporen a la moción de
censura que hemos firmado los demás grupos de la oposición”, ha sentenciado Santos.
El municipio de Alcorcón vive una
situación de crisis política desde que en el mes de noviembre de pasado
año salieron a la luz unas manifestaciones intolerables del Alcalde de
Alcorcón, David Pérez, en las que insultaba a las mujeres y feministas
profiriéndoles, además, palabras que incitan al odio contra ellas.