martes

XV Mundialito Antirracista de Alcorcón. Fiestas Alcorcón 2021

 Tras el paréntesis del año pasado, vuelve el Mundialito Antirracista!

Con normas adaptadas a estos tiempos, y el cupo de equipos cubierto (a 31/08).

Fantástica iniciativa que se celebra en nuestro barrio anualmente desde el año 2006.

 http://elmundialito.net/

 


lunes

Las luces y las sombras del acuerdo de pensiones", por Jordi Escuer y Juanjo Vallejo

 

Las luces y las sombras del acuerdo de pensiones

Hay que tomar la iniciativa en la defensa de las pensiones públicas

Jordi Escuer y Juanjo Vallejo*

Los logros alcanzados en el acuerdo sobre las pensiones obedecen a dos razones: la movilización de los pensionistas y la dependencia de Unidas Podemos que tiene la dirección del PSOE para poder gobernar. Se demuestra, una vez más, que merece la pena luchar y, desde la movilización, lograr la máxima representación posible en las instituciones hasta conquistar la mayoría en ellas. Pero el acuerdo, además de luces tiene sombras, que se proyectan sobre lo que queda por negociar, que es lo más peliagudo. Y desde la izquierda transformadora toca dar alternativa.

El pacto recoge pasos adelante sobre la contrarreforma del PP de 2013: incrementa las pensiones conforme al IPC medio; deroga el factor de sostenibilidad, que pretendía bajar las pensiones en proporción al aumento de la esperanza de vida y que hubiera supuesto una caída de las pensiones de casi el 40%1; blinda la cláusula de salvaguarda, que protege los derechos de los trabajadores de mayor edad que perdieron su empleo en la crisis de 2013, que no encuentran trabajo, y que les permite acogerse a la legislación más favorable para su jubilación; equipara las parejas de hecho a los matrimonios en materia de pensión de viudedad; y establece que quienes trabajen como becarios coticen a la Seguridad Social.

La derecha ha criticado el acuerdo, pero la patronal lo ha firmado. Para los empresarios es positivo, aunque «desde luego no con la profundidad que se requiriere para conseguir que en el futuro podamos tener un sistema que sea sostenible y que sea pagable»2, refiriéndose a las medidas que van a terminar determinando la cuantía de las pensiones del futuro, el “mecanismo de equidad intergeneracional” o la posibilidad de ampliar el periodo de años computados para calcular la pensión. Igual que el PSOE tiene que hacer concesiones a UP, porque es su principal apoyo para poder gobernar, la patronal debe llegar a acuerdos con el Gobierno, por mucho que el PP y Vox se indignen.

A pesar de los logros, el acuerdo anticipa los problemas pendientes que amenazan con agravarse en la segunda parte de la negociación, que abordará la parte del león del asunto. La patronal lo firma porque espera que las concesiones de ahora tengan su recompensa en esos aspectos. Son conscientes de que, ahora, no hay mayoría absoluta de la derecha y que deben buscar otra vía para aplicar la política que desean.

Se acepta el atraso de la edad de jubilación de 2011

El primer problema del acuerdo es que supone la aceptación tácita de que hay que atrasar la edad de jubilación. Y así lo remarca la propia patronal cuando dice que «se da un paso para conseguir alargar la edad de jubilación real, pero creo que las medidas en profundidad están por llegar»3.

El pacto sobre pensiones de CCOO y UGT con el gobierno de Rodríguez Zapatero en 2011, acordó elevar la edad de jubilación de los 65 a los 67 años. El acuerdo actual da por hecho que esta medida se va mantener y va a incentivar tanto la jubilación a edades más avanzadas, como penalizar la jubilación anticipada, todo orientado al “acercamiento voluntario de la edad efectiva a la edad legal de jubilación”.

Es más, no hay ninguna garantía de que los 67 años sean el punto final. El propio Gobierno en su propuesta España 2050 afirma: “España ya ha establecido el incremento progresivo de la edad legal de jubilación hasta los 67 años en 2027. Aunque no es un umbral bajo en el contexto europeo, constituye un límite estático que puede quedar obsoleto a medida que aumente la longevidad4 (el subrayado es nuestro).

Es muy llamativo que se hable de “solidaridad intergeneracional” reiteradamente, cuando lo que ya se da por válido es que las próximas generaciones se jubilarán dos años más tarde que nuestros padres. Eso es la aceptación de un recorte del salario diferido del conjunto de la clase trabajadora.

La cuantía de las pensiones sigue en el alero

También está la cuestión de cuál va a ser la cuantía de las pensiones futuras. El Gobierno es el primero que contempla la posibilidad de reducir la “tasa de sustitución”5 mediante cambios legales,6 es decir, que la pensión que finalmente se pague sea menor que las actual. En el Reino de España dicha tasa es de las más altas de la Unión Europea, pero no podemos perder de vista que el salario medio español es de los más bajos de la zona euro7, y eso se refleja en que la pensión media supera por muy poco los 1.000 euros8.

Y aquí, de nuevo, el acuerdo da por válida otra de las medidas que se acordaron en 2011: el aumento de 15 a 25 años de los años computados para establecer la cuantía de la pensión. Según el propio ministerio de Seguridad Social, ampliarlo de 15 a 22 años ya supuso un recorte del 3,9% en la mitad de las pensiones de 2019. ¿Darán más pasos en esa dirección? El ministro Escrivá tiene la voluntad de hacerlo. Y, con las cifras de su ministerio de nuevo, ampliarlo a 35 años supondría otro reducción del 6,3% en las pensiones resultantes9.

En otras palabras, estamos ante la aceptación de un recorte de las pensiones que se produjo en 2011, y todo indica que la mayoría del gobierno, la patronal y las instituciones europeas quieren que se profundice en ese camino.

La propia derogación del factor de sostenibilidad va unida a su sustitución por un “nuevo mecanismo de solidaridad intergeneracional”, que entraría en vigor en 2027. ¿En qué consistirá? En las medidas enviadas a Bruselas a principios de este año por el Gobierno, se planteaba reemplazarlo por un nuevo instrumento que, además del aumento de la esperanza de vida, tuviera en cuenta otros factores (como la relación entre el número de ocupados y el de pensionistas, entre otros). El objetivo sería “evitar que un coeficiente reductor automático –tal y como estaba diseñado en la reforma de 2013– “cargue exclusivamente sobre los pensionistas el coste del aumento de la esperanza de vida”10 (el subrayado es nuestro). Como podemos ver, los planes siguen siendo reducir el gasto en pensiones.

A pesar de que el acuerdo incluye las transferencias del Estado para cubrir el incremento previsto del gasto en pensiones, éstas sólo van a cubrir la mitad del mismo. Es mejor que antes, pero ¿de dónde va a venir la otra mitad? Pues la otra parte vendrá, fundamentalmente, del retraso de la edad de jubilación a 67 años y de que la edad efectiva de la misma se acerque a esa edad legal11.

Cambiar el enfoque para dar alternativa y pasar a la ofensiva

Si aceptamos la lógica del sistema, difícilmente podremos escapar de ella. Con un nivel de paro que, desde finales de los años 70, oscila entre 2 y 6 millones de personas, ¿qué sentido tiene obligar a las trabajadoras y trabajadores a jubilarse cada vez más tarde? En la práctica se condena a muchos de quienes tienen más de 55 años a ser parados de larga duración y, los más afortunados, a prejubilarse con recortes en la pensión. Y la juventud, con la mayor tasa de paro de la UE, es la primera perjudicada.

Entonces, si no nos falta fuerza de trabajo, ¿por qué atrasar la edad de jubilación? Se puede entender si vemos quién se beneficia de esta política: el conjunto de las grandes empresas, que tienen garantizado un amplio mercado de mano de obra barata, en el que la oferta siempre excede la demanda y permite mantener los salarios en niveles cada vez más bajos y las condiciones laborales más precarias. Ahí reside el secreto de la llamada “competitividad”, es decir, disponer de mano de obra a “precios competitivos”.

Con un añadido, el sector financiero espera captar cada vez más dinero del ahorro de los sectores con mejores salarios mediante fondos privados de pensiones, esta vez de empresa. El Pacto de Toledo ha dejado la puerta abierta de par en par a la creación de fondos de pensiones de empresa, complementarios de las pensiones públicas. Es un contrasentido: si faltan recursos para pensiones, ¿por qué dirigir dinero a fondos privados de empresa? ¿no sería mejor dedicarlos a fortalecer el sistema público? Se abre la puerta a un sistema en el que cada vez el sistema público pesará menos, y más irá al privado, facilitando a las grandes corporaciones, tanto financieras como de otro tipo, el acceso al ahorro de la clase trabajadora, como se hace en otros países como Estados Unidos, Países Bajos o Gran Bretaña.

Los cambios que la crisis del coronavirus está precipitando están teniendo como consecuencia el despido de muchas personas en las grandes empresas (banca, industria…). Y esto es sólo el principio de lo que va a suponer los cambios tecnológicos y de otro tipo en los sectores viejos. Los avances en la productividad, que permiten hacer más con menos tiempo de trabajo, deberían transformarse en mejores condiciones de vida y trabajo. Pero eso no es automático, pues el capitalismo tiende a convertirlo todo en más rentabilidad, que implica más explotación. Sólo la lucha de la clase trabajadora organizada puede oponerse a esa dinámica.

El sistema siempre busca un trasvase de renta de la clase trabajadora a la capitalista, recortando salarios o ampliando la jornada laboral con la misma remuneración (o ambas cosas), recortando el salario indirecto (sanidad y educación pública y el conjunto de servicios públicos) y recortando el salario diferido (las pensiones). Si queremos ir en la dirección contraria, un trasvase de renta de la clase capitalista a la clase trabajadora, lo primero es cambiar la lógica con la que se está abordando la situación.

El mes de junio había 3.614.339 de personas desempleadas12. Las personas que tienen entre 60 y 64 años son tres millones13. Si tenemos en cuenta que, de media, trabaja un 50% de las personas en esa franja de edad14, si la jubilación se anticipase a los 60 años, harían falta 1,5 millones de personas para sustituirlas utilizando el contrato de relevo.

Dar este paso costaría 24.575 millones de euros15, el 1,97% del PIB de 2019. Es una cantidad muy grande, pero es poco más de la tercera parte de lo que cada año se renuncia a cobrar en impuestos, por tener una de las fiscalidades más bajas de la Unión Europea, en beneficio de las grandes empresas16. Y también es bastante menos que los dividendos distribuidos anualmente por las compañías no financieras, más de 80.000 millones en 201917. Por tanto, no es ningún disparate. Es una cuestión de elegir cuál es nuestra prioridad: pensiones dignas o rentabilidad privada.

Una jubilación a los 60 años, con una pensión nunca inferior al SMI, sería perfectamente compatible con la posibilidad de que, quien quisiera, pudiera seguir trabajando, no por necesidad sino porque realmente su trabajo le gusta y es útil a la sociedad. Y de esta manera se daría una salida a muchas personas que sufren condiciones de explotación penosas en sus empleos y que llegan con la salud muy deteriorada a los 65 años. Eso, además de ser algo de justicia y humanidad, generaría grandes ahorros en gasto sanitario mejorando la calidad de vida de millones de personas.

Una parte de una alternativa integral

Esta medida debería combinarse con una reducción de la jornada laboral sin disminución salarial, y un desarrollo del sector público y de la economía social en todos los terrenos. No sólo en el de los cuidados y los servicios públicos (sanidad, educación, transporte…), sino en el productivo. ¿Por qué no se lidera la transición ecológica desde empresas públicas y empresas sociales que trabajen desde los barrios y localidades, creando empleo digno y fijando población en ellos? ¿Por qué no emplear los fondos de la UE en proyectos de colaboración público-social? ¿Acaso no crea riqueza una empresa pública cuando rehabilita o construye una vivienda, o instala un sistema de energía renovable?

El desarrollo de una economía no capitalista, basada en la cooperación y la participación democrática, con salarios y condiciones de trabajo decentes, cuya prioridad sea atender las necesidades sociales y hacerlo de forma ecológicamente sostenible, es la única garantía de disponer de un sistema de pensiones públicas digno en el futuro. Eso es defender una alternativa socialista y democrática hoy.

El sistema capitalista rechaza toda medida que merme la rentabilidad privada, aunque esa política suponga un desastre social tras otro. Reducir la jornada laboral sin disminución salarial, subir el salario mínimo hasta el 60% del salario medio, anticipar la edad de jubilación a 60 años y procurar unas pensiones que permitan vivir adecuadamente o una renta básica que evite que nadie quede en la miseria cuando pierde su empleo, son medidas que abrirían la puerta a una sociedad mejor que la actual, pero que no son compatibles con la competencia capitalista por el máximo beneficio. Y todo eso, conviene recordarlo cuando analizamos cómo afrontar esta situación.

Pelear por un buen sistema publico de pensiones demanda, en primer lugar, desenmascarar los intereses que hay detrás de los planes que se pretenden. La correlación de fuerzas actual en el Parlamento, no puede impedir hacer esa labor ni disuadir de la necesidad de dar alternativa. Es la forma de combinar nuestra presencia en el Parlamento y en el Gobierno, con alentar la movilización para contrarrestar la presión de los poderes económicos y políticos al gobierno.

La movilización de los pensionistas no puede quedar aislada, sino que debe unirse a la de los jóvenes y a la de todos los sectores y estratos de la clase trabajadora, así como a todas las partes de la sociedad que sufren unas condiciones de vida cada vez peores. Para eso debemos sumar reivindicaciones y convertirlas en una alternativa articulada e integral. Hay que emplear tiempo en poner en común estás ideas en el conjunto de la izquierda transformadora y sindical, y llevar el debate a la gente, de forma que se entienda y vincule a los problemas cotidianos. Para que un joven vea que, cuando se lucha por las pensiones, se está peleando por la juventud, y viceversa, cuando nos movilizamos por el empleo digno para los jóvenes, se está peleando por unas pensiones decentes en el futuro.

Notas

1 El IRP, resalta el ministerio de José María Escrivá, podía traducirse en una pérdida acumulada de poder adquisitivo de hasta el 37% para los pensionistas a lo largo de su vida. https://www.infolibre.es/noticias/economia/2021/01/21/la_reforma_enviada_bruselas_mantiene_ajuste_pension_segun_esperanza_vida_ampliacion_del_periodo_calculo_115678_1011.html

2 Declaraciones del presidente de la patronal madrileña (CEIM), Miguel Garrido https://www.elcorreo.com/economia/pensiones/pensiones-20210629140346-ntrc.html

3 Ibídem.

4 ESPAÑA 2050, página 222.

5 La tasa de sustitución hace referencia a la relación entre la pensión y el salario. En España es de un poco más del 70%, lo que implica que las pensiones equivalen, de media al 70% del salario percibido antes de la jubilación.

6 A su vez, una reducción de la tasa de sustitución, debida a cambios legales sobre el cálculo de las pensiones o a un mayor crecimiento de los salarios asociado a un mayor incremento de la productividad, también podría reducir el gasto en pensiones sobre el PIB. Por ejemplo, la reducción de dicha tasa de sustitución en 6 puntos contendría el gasto en pensiones en más de 2 puntos”. España 2050, página 225. (El subrayado es nuestro).

7 https://www.idealista.com/news/finanzas/laboral/2020/08/31/786879-los-espanoles-cobran-casi-500-euros-menos-al-mes-que-la-media-europea-asi-estan-los

8 La pensión contributiva media en España es, según los últimos datos facilitados por el Ministerio de Inclusión, de 1.017,97 euros mensuales. https://www.elcorreo.com/economia/tu-economia/pension-media-nuevas-jubilaciones-2021-1484-euros-al-mes-20210108075900-nt.html

9 https://www.infolibre.es/noticias/economia/2021/01/21/la_reforma_enviada_bruselas_mantiene_ajuste_pension_segun_esperanza_vida_ampliacion_del_periodo_calculo_115678_1011.html

10 https://www.infolibre.es/noticias/economia/2021/01/21/la_reforma_enviada_bruselas_mantiene_ajuste_pension_segun_esperanza_vida_ampliacion_del_periodo_calculo_115678_1011.html

11 Unos 21.000 millones de euros al año, “la mitad de la cantidad necesaria para mantener el sistema con un aumento del 50% en el número de pensionistas que se producirá a partir de la década de 2040”, explica el responsable de Políticas Públicas de CCOO, Carlos Bravo.

Actualizar las pensiones según suba la inflación supondrá, además, un aumento de gasto de 2,5 puntos del PIB hasta 2050, explican fuentes del Ministerio de Seguridad Social. Según sus cálculos, el aumento de ingresos que se conseguirá con otra de las medidas del acuerdo, acercar la edad efectiva de jubilación –64 años y seis meses– a la edad legal –66 años en 2021, irá ampliándose gradualmente hasta llegar a 67 años en 2027–, permitirá cubrir 1,3 puntos de ese gasto adicional. El resto, añade Carlos Bravo, se sufragará con el aumento de las bases máximas de cotización o el nuevo sistema de cotizaciones por ingresos reales de los autónomos, dos propuestas que deberán diseñarse en la segunda fase de la negociación de la reforma. “También el crecimiento de la actividad económica, la subida del SMI y el cambio de modelo productivo servirán para elevar los ingresos por cotizaciones del sistema”, concluye.

https://www.infolibre.es/noticias/economia/2021/06/29/el_acuerdo_escriva_sindicatos_patronal_entierra_reforma_las_pensiones_rajoy_122212_1011.html

12 Paro registrado.

13 Personas entre 60 y 64 años, 1 de enero de 2021. Total nacional ambos sexos (INE, enero 21)

60 años 644.806

61 años 624.692

62 años 607.662

63 años 590.685

64 años 549.081

Total 3.016.926

14 España 2050, página 211.

15 1.170,26 (pensión contributiva media) x 14 pagas x 1,5 millones = 29.490 millones de euros

16 La media de la UE es del 41,1% del PIB, mientras que en España es del 35,4%. Eso supone un 5,7 puntos del PIB, que en 2019 hubiesen supuesto 70.949,04 millones. https://www.eldiario.es/economia/baja-recaudacion-iva-sociedades-impuestos-verdes-lastran-objetivo-espana-llegar-presion-fiscal-europea_1_7922312.html

17 Y esa cifra era solo la mitad del beneficio neto. Es decir, no es casualidad que el número de millonarios y la cuantía de sus fortunas lleve años creciendo ininterrumpidamente. De crisis a crisis: una década perdida para los trabajadores

Lecciones económicas para la próxima reactivación. Abril de 2020. Servicios de Estudios de UGT

https://www.ugt.es/sites/default/files/de_crisis_a_crisis-2008-20193.pdf

* Jordi Escuer es miembro de la Coordinadora regional de IU Madrid y Juanjo Vallejo es asesor jubilado de UGT y miembro de la Coordinadora regional de Ezker Anitza.

 

 

martes

"¿Disfruten de lo votado? No, piensen en Trump", por Agustín Moreno

 

¿Disfruten de lo votado? No, piensen en Trump

Agustín Moreno

Diputado en la Asamblea de Madrid por Unidas Podemos

 

Imagen de archivo de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. - Juanjo Martín / EFE
Imagen de archivo de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. - Juanjo Martín / EFE

En Madrid se están produciendo importantes movilizaciones vecinales contra los ataques del Gobierno del Partido Popular a la Sanidad Pública y su intento de desmantelar la Atención Primaria. La reacción de muchas personas en las redes sociales es: "Disfruten de lo votado" en las elecciones autonómicas del 4 de mayo. Entiendo por qué lo dicen: los actos tienen consecuencias y votar a Díaz Ayuso puede tenerlas y muy negativas. Pero no puedo estar de acuerdo con una afirmación que me parece injusta, parcial y paralizante.

Es injusta, porque podría equivaler a aquel "¡Que se jodan!" que gritó la diputada del PP, Andrea Fabra, cuando Rajoy, que tenía mayoría absoluta, anuncio un recorte de prestaciones a los parados. Aquello me pareció tan repugnante que, como decía el emperador Marco Aurelio, la mejor venganza es no ser como ellos. Probablemente, en esa afirmación también hay un ribete de antimadrileñismo. Puede tener su explicación porque, al histórico rechazo al centralismo, se suma la imagen de chulería y prepotencia que ha transmitido Ayuso como si también lo fueran la mayoría de los habitantes de Madrid. Créanme, nada tiene que ver ese retrato rancio del cayetanismo, con la mayor parte de esta ciudadanía que es un precipitado de diversidad, un tutti fruti amable y acogedor.

 

Los datos de las elecciones son claros, pero también complejos. Que el PP haya quedado como primera fuerza en determinados barrios populares que ahora se movilizan, no significa que haya ganado las elecciones en ellos. Por ejemplo, en Puente de Vallecas, el PP sacó el 27,52% de los votos, pero la suma de la izquierda fue del 61,63%. En Villaverde, el PP obtuvo el 33,69% y el bloque progresista un 54,24% ¿Por qué van a renunciar estos barrios a salir a la calle?

Y las causas de lo sucedido son aún más complejas. Seguro que la izquierda ha cometido muchos errores. Y hará mal si no los analiza a fondo, hace autocrítica y saca conclusiones que le permitan mejorar. Pero hay que acertar al explorar su origen. Por ejemplo, se dice que la izquierda no habló de propuestas en la campaña y eso que las tenía de forma abundante. Ojalá se hubieran podido debatir, pero no hubo espacios para ello una vez que Ayuso decidió no ir a los debates y era imposible hacerlo con una ultraderecha vociferante. No olvidemos que Ayuso ha ganado con un programa en blanco, porque no podía poner en él que su propuesta era acabar con todo lo público y gobernar en favor de los poderosos.

El colmo de la propaganda política es conseguir que se vote a aquellos que gobiernan en contra tus intereses. No es nuevo. Ya desde la conquista del sufragio universal masculino, la estrategia de las élites burguesas era conseguir mantener el poder político, sabiendo que por ley el dueño de la fábrica tenía un voto frente al de cientos de sus trabajadores. Y se emplearon a fondo en ello. Desarrollaron la manipulación ideológica, el poder de los medios de comunicación, la importancia de tener los púlpitos a su favor, la compra de dirigentes obreros y la desmoralización de la mayoría. Y en situaciones extremas, se rompen las reglas democráticas y se reprime con dureza para inocular un miedo que conduzca al "tú no te metas en política".

También tiene un papel muy destacado la inversión en adoctrinamiento y en fomentar la ignorancia. ¿Por qué creen que la educación es un importante campo de batalla para las derechas y la Iglesia? Porque saben muy bien que la escuela pública forma ciudadanos informados, críticos y comprometidos. Ellos prefieren controlar la transmisión de valores conservadores, individualistas y de sumisión al sistema. Porque para que nada cambie, tienen la necesidad de que haya un bajo nivel de cultura política.

Quien piense que tienen lo que se merecen los que han votado al PP y a Vox, deben recordar que los derechos humanos son universales, es decir para todos y todas sin excepción. Lo que supone que toda persona, por el hecho de serlo, debe poder disfrutar de una buena educación y sanidad públicas, hayan votado a quien hayan votado. Que los votantes tengan contradicciones, refleja que falta un escudo cultural y crítico en la ciudadanía, y que habrá que seguir trabajando para neutralizar el bombardeo de la propaganda que blanquea ideologías muy peligrosas para la convivencia y la justicia social.

Que una fuerza política haya ganado unas elecciones no le da patente de corso para actuar con total desprecio a los derechos de los demás. Muchos madrileños no quieren recortes en Sanidad Pública y su privatización, aunque hayan votado a Ayuso y a su programa en blanco. Lo han hecho porque no han sabido poner el bocadillo de calamares y la caña, en el contexto de lo que significan las políticas ultraliberales. Dudo que muchos votantes del PP conozcan, por ejemplo, que en EEUU los enfermos ingresados en el hospital por covid han pagado más de 23.000 dólares por su tratamiento y que en bastantes casos han acabado en la ruina.

Decir "que apechuguen con lo votado", además de que suena a reproche vengativo, resulta paralizante. Porque los derechos democráticos no se acaban con el sufragio universal. También tenemos otros derechos fundamentales como la libertad de expresión y de denuncia, el derecho de reunión, de manifestación y de huelga para impedir que acaben con los bienes comunes de todos. Ganar las elecciones no da derecho a atropellar los derechos sociales, ni obliga a aceptar pasivamente los ataques a conquistas históricas. Es una obligación moral y democrática movilizarse cuando se convierte a los servicios públicos en un territorio para el saqueo y se desprecia a la ciudadanía.

Todas las personas tenemos derecho a equivocarnos, también las que hayan votado opciones políticas contrarias a sus intereses. Y, por supuesto, derecho a rectificar y a pensar más las cosas en futuras elecciones. Está claro que el conjunto de la izquierda no consiguió el 4 de mayo el apoyo electoral para poder formar un Gobierno decente y de progreso en Madrid. Pero no hay que agrandar lo que, por importante que sea, es solo una derrota electoral. No olviden lo que decía José Saramago: "La derrota tiene algo positivo: nunca es definitiva. En cambio, la victoria tiene algo negativo: jamás es definitiva". Habrá que seguir realizando propuestas, creando organización y unidad, saliendo a la calle, sembrando flores y sueños. Y si les falta esperanza o confianza en sus fuerzas, hagan lo que yo: cuando vean a Ayuso, piensen en Trump.

 

 

 

sábado

10 Aniversario del 15M “Tomando Las Calles”

 

Este año se cumplen 10 años del nacimiento del movimiento #15M, el movimiento que lleno las plazas de indignación, empoderamiento y alternativas ciudadanas

 

martes

La "libertad" de Ayuso en coalición con la extrema derecha o el cambio en Madrid 26 años después, en eldiario.es

La "libertad" de Ayuso en coalición con la extrema derecha o el cambio en Madrid 26 años después 

El PP da por hecha la victoria y sueña con la mayoría absoluta mientras que la izquierda defiende que el vuelco está a 50.000 votos en los barrios del sur. 5.112.658 electores deciden este martes el Gobierno de Madrid y un nuevo ciclo político con muchas incógnitas: si los indecisos dan una oportunidad a la suma de las tres izquierdas, el papel de Vox si resulta clave para la reelección de la presidenta madrileña, la supervivencia de Ciudadanos, el rol de Pablo Iglesias en Unidas Podemos o la consolidación de Más Madrid como partido


 

 

martes

4-M: matemáticas envenenadas para Ayuso", por Gerardo Tecé

 4-M: matemáticas envenenadas para Ayuso

 La candidata del PP se ha enredado en una trampa. Anticipó elecciones para matar a Ciudadanos y ahora depende de que los naranjas se mantengan con vida para asegurar la Comunidad

Gerardo Tecé 5/04/2021

<p>Isabel Díaz Ayuso con Pablo Casado en el acto de presentación de la lista del PP a las elecciones del 4 de mayo.</p>

Isabel Díaz Ayuso con Pablo Casado en el acto de presentación de la lista del PP a las elecciones del 4 de mayo.

@ppmadrid

 

Un mes para las elecciones en Madrid y decenas de encuestas especulan qué pasará el próximo martes 4 de mayo, incluida la del CIS, único gran sondeo publicado hasta el momento que augura una posible victoria del bloque de izquierdas. ¿Qué dicen las cifras? Dos claves y un análisis estadístico basado en el mapa electoral madrileño en los últimos años.

Primera clave. En Madrid se vota a dos velocidades y no me refiero a la brecha norte sur –que también– sino en función de si la convocatoria electoral es general o autonómica. En las citas generales celebradas desde 2011 hasta hoy, los madrileños que optan por opciones de derechas rondan los 2 millones. Mientras, la izquierda sufre para superar la barrera de los 1,6 millones de votos. En las autonómicas la cosa cambia. Tumbando el mito de la movilización permanente del votante de derechas, los datos de las autonómicas madrileñas desde la aparición de Podemos –y luego Más Madrid– muestran que es el votante de izquierdas el que mantiene la tensión electoral superando los 1,5 millones de votos independientemente del tipo de convocatoria electoral. Mientras, la derecha, tal vez por el descreimiento de la cosa autonómica, sufre sistemáticamente una fuga de votos abandonando el entorno de los 2 millones que logra en las generales para situarse en cifras escasamente superiores a las de la izquierda (menos de 100 mil votos de ventaja en las dos últimas autonómicas). Si Ayuso no quiere pasar una mala noche el próximo 4-M, su única tarea es lograr que la derecha vaya a las urnas en clave nacional. Lo sabe bien. A falta de un mes para la cita, la presidenta madrileña ya ha puesto en la agenda de los problemas de la Comunidad de Madrid un clásico: el acercamiento de presos de ETA a cárceles de Euskadi.

En las autonómicas, la derecha sufre sistemáticamente una fuga de votos. La única tarea de Ayuso es lograr que la derecha vaya a las urnas en clave nacional

Segunda clave. El actual mapa político, polarizado y con tres opciones en cada orilla política, se sintetiza sobre el papel en la siguiente imagen: dos circuitos de voto cerrados en los que no se produce pérdida de escaños por mucho trasvase interno que se produzca entre opciones de la misma orilla. Si el PSOE de Gabilondo perdiese músculo electoral y de esto se aprovechasen Podemos y Más Madrid, las opciones de la izquierda seguirían siendo las mismas en un escenario de pactos. Si Ayuso consiguiera robarle a Vox cientos de miles de votos, las cuentas de la derecha tampoco cambiarían. Pero la derecha tiene un problema. Su circuito, al contrario que el de la izquierda, no es un circuito cerrado: tiene una fuga de energía que se llama Ciudadanos. El partido naranja será la clave de estas elecciones. Si no supera el 5% de votos, si queda fuera del reparto de escaños, las cuentas de la derecha se complicarán tanto como restarle a su ligera ventaja autonómica los votos que han ido a Ciudadanos. Si Ciudadanos consigue llegar al 5%, los datos dicen que la izquierda no tiene opciones.

Estimación de voto en las elecciones del 4-M / CIS

Tomemos los datos históricos electorales de Madrid y, con las claves anteriores, juguemos a especular dando como válidas las encuestas que colocan al PP de Ayuso en los mejores escenarios posibles para lograr una victoria. Imaginemos que Ayuso consigue que el votante de derechas se movilice en clave nacional, rompiendo esa tendencia a la abstención de derechas en las autonómicas. Imaginemos que Ayuso no parte de los 715 mil votos que logró en las autonómicas de 2019, sino de los 887 mil conseguidos por el PP en las generales. Supongamos que la derecha parte de los 887 mil votos conseguidos por el PP, de los 653 mil de Vox y de los 323 mil de Cs en las elecciones generales celebradas hace año y medio. Imaginemos que la presidenta de la Comunidad Autonómica más dañada por el virus y con la gestión más discutida no sufre ningún tipo de desgaste y sí muchísimo premio por su gestión. Tanto que, partiendo de esa cifra, imaginemos que Ayuso multiplica votantes del PP. Imaginemos que suma 150 mil apoyos que huyen de Ciudadanos y que la mitad de los 653 mil votos de Vox en las últimas generales se pasan al PP. Imaginemos que Ayuso pulveriza así las urnas pasando de los 715.000 votos logrados en las últimas autonómicas doblándolos hasta las 1.375.000 papeletas. Imaginemos que, a pesar de la gran victoria de Ayuso, Vox mantiene muy bien el tipo y obtiene 325 mil votos, mejorando así el resultado que logró en las autonómicas de 2019.

Reparto actual de escaños en la Asamblea de Madrid / Phalbertt

¿Y la izquierda qué? Pues sigamos imaginando en clave óptima para Ayuso. Imaginemos que la izquierda, al contrario que la derecha, no se logra movilizar a nivel elecciones generales para echar a la actual presidenta, sino que mantiene el perfil habitual en las dos últimas autonómicas. Incluso imaginemos que la izquierda empeora levemente sus resultados de 2019 y 2015 y que el desaparecido Ángel Gabilondo es castigado perdiendo un 10% de los votos logrados en las últimas autonómicas. Imaginemos que no existe el efecto Pablo Iglesias, ni premio a la oposición de Mónica García. Imaginemos un escenario en el que, entre PSOE, Más Madrid y Podemos sólo se produce trasvase interno, pero que no hay recogida de voto de castigo contra Ayuso. Imaginemos que la izquierda no consigue ir más allá del tradicional millón y medio de votos este 4-M.

Con este escenario óptimo para la pretendida coalición PP-Vox, la victoria la lograrían con 72 de los 69 escaños necesarios para la mayoría absoluta

Imaginemos este escenario, más que soñado para Ayuso. Un escenario en el que el PP no sufre ningún desgaste y sí muchísimo premio por su gestión. Un escenario también bueno para Vox que, aun perdiendo votos con respecto a las generales, todos en favor de Ayuso, mejoraría el resultado de las últimas autonómicas. Un escenario previsible en el que, como indican las encuestas, Ciudadanos no logra llegar al 5%. En este caso, con estas cifras y este escenario óptimo para la pretendida coalición PP (58)-Vox (14), la victoria la lograrían con 72 de los 69 escaños necesarios para la mayoría absoluta. No es que haya partido. Es mucho más que eso.

Si Cs no logra el 5%, las matemáticas llegan más que ajustadas al 4-M. A poco que la izquierda rompa la barrera del millón y medio de votos, a poco que aparezca cierto voto de castigo contra Ayuso, a poco que el sur de Madrid aumente en un 2% la participación, a poco que la situación de pandemia distorsione ese idílico paseo electoral del PP, el giro electoral, como avanza el CIS, sería un hecho. Díaz Ayuso se ha enredado en una trampa matemática: anticipó elecciones para matar a Ciudadanos y ahora depende de que se mantenga con vida para asegurar la Presidencia de la Comunidad tras el 4-M.

 

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