domingo

¡Ay, Carmena!, por Jordi Escuer


El ex-responsable de Hacienda, Carlos Sánchez Mato



Jordi Escuer, miembro de la Coordinadora de IU Madrid ciudad
Publicado en Rebelión


La política del Área de Hacienda del Ayuntamiento de Ahora Madrid se había convertido en un referente en todo el Estado, no sólo en Madrid, de la lucha contra los recortes de Montoro-Rajoy. Por eso, ver al PP votar sí con 14 de los 20 concejales de Ahora Madrid, ha sido una imagen muy dura. Y, para colmo, el concejal que ha encabezado esta pelea, Carlos Sánchez Mato, es cesado por la alcaldesa ¿cómo ha podido suceder?
Tras 26 años de gobiernos de la derecha, Ahora Madrid surge como una alternativa cuya esencia es la participación democrática, y que es una bocanada de aire fresco y la posibilidad de poner por delante los derechos sociales y las condiciones de vida de la mayoría de los vecinos y vecinas de Madrid.


Sin recursos no hay cambio

La primera condición para que el cambio fuese posible era tener dinero, tener recursos, para hacer vivienda protegida, centros culturales, residencias, servicios sociales… Y esa es la prioridad que se trazó el Área de Hacienda con Carlos Sánchez Mato al frente. El PP y las grandes empresas también lo saben. Desde el principio han trabajado para cerrarle a Madrid el grifo de la financiación.

El Ayuntamiento cumple todos los requisitos: tiene superávit, reduce deuda y paga a sus proveedores en menos de 20 días, algo que ya quisiera para sí la Comunidad de Madrid. El Ayuntamientosube los impuestos a los que más tenían y se los baja a la mayoría, dentro de sus competencias, y aumenta el gasto social en un 50% y la inversión en un 70%. La derecha tiene que parar eso como sea y, de paso, fomentar la idea de que el gobierno de AM es un caos, cuando por primera vez se actuaba contra la corrupción y se le ponían los intereses de la mayoría por delante.
Para eso han utilizado la “regla de gasto”, o mejor, la interpretación que hace Cristóbal Montoro. El Ministerio notificaba al Ayuntamiento que incumplía la regla de gasto y exigía un Plan Económico y Financiero. El Ayuntamiento lo presentaba y el Ministerio lo rechazaba, con una nueva interpretación. Hasta tal punto lo manipulaba que la aplicación informática que debía utilizarse para notificar el PEF al Ministerio, no permitía hacerlo porque los criterios nuevos de Montoro no se ajustaban a ella. Incluso un organismo como la AIREF (que supervisa la marcha de la deuda de las administraciones públicas) ha manifestado “No está en una mala situación; su evolución es la correcta, no vemos por qué se tomó esa decisión del seguimiento semanal de sus cuentas”[1].
La lucha contra la ley Montoro se estaba haciendo cada vez más dura y más difícil. La única salida era bajar a los barrios, hablar con la plantilla municipal, y explicarles lo que estaba en juego: su dinero y sus derechos sociales. Y llamarles a la movilización, con el Consistorio al frente.


Hay alternativa a los recortes

Sin embargo, la alcaldesa y una parte de los concejales de Ahora Madrid han optado por ceder a las presiones de Montoro, aprobando un nuevo Plan Económico y Financiero. Nos dicen que no va a haber recortes, pero no es cierto: en 2018 habrá 552 millones de euros menos, un 13%. “Pero se desbloquean las obras y actuaciones pendientes —aseguran—“: no servirá de nada pues a estas alturas del año la inmensa mayoría no se podrán tramitar, ese dinero irá casi todo a los bancos en forma de amortización anticipada de deuda. “Pero—siguen— lo compensaremos gastando el remanente de presupuestario de este año en Inversiones Financieramente Sostenibles”: tampoco es cierto, no se puede compensar el recorte de esa forma, pues son inversiones limitadas a obras menores e implican la renuncia a proyectos de más envergadura. “Bueno—siguen— pero no habrá recortes del gasto social”: otro imposible, pues sólo en “transferencias corrientes” van a recortarse 100 millones de euros y eso repercutirá en las ayudas sociales. Hasta en el capítulo de personal se van a recortar 19 millones euros. Es decir, recortes va a haber y los sufrirán los barrios más humildes y las plantillas. Y subirán los impuestos y tasas, para perjuicio de las rentas más bajas, en unos 100 millones de euros. Al final, 550 millones de euros irán a parar a los bolsillos de la banca.

Entonces llega el argumento supremo: “no había otra alternativa”. Pero lo cierto es que sí la había: no hacer ningún PEF. Presionados por Montoro, este año se han tomado medidas para cumplir la regla de gasto, con lo que ya se iba a cumplir con una enorme probabilidad. Eso implicaba que no existía obligación legal de hacer un PEF, y que en febrero-marzo se podría aprobar un nuevo Presupuesto sin necesidad de ceñirse a otro corsé que el que manden los recursos disponibles y las necesidades sociales. En febrero-marzo de 2019, cuando se liquidase el presupuesto ya nos exigiría el Ministerio, si fuese necesario, un nuevo PEF. Quizás para entonces, la iniciativa que se ha presentado en el Congreso para modificar la regla de gasto habrá sido aprobada y puesta en práctica.


Es nuestro dinero, nuestros derechos y nuestra decisión

Es un disparate echar por la borda dos años y medio de pelea contra los recortes y que el gobierno se los aplique por sí mismo, cuando tiene alternativas legales. Y, es que el dinero no es del gobierno municipal, sino nuestro, de todos y todas.

Se nos acusa a IU de querer controlar a Ahora Madrid, de maltratar el carácter vecinal de esta candidatura, pero IU ha dicho que hay alternativa y ha pedido que se aplazara la aprobación del PEF para poder hacer una consulta a los activistas que apoyan a AM. ¿Cómo puede desnaturalizar eso a AM? Lo que daña gravemente el proyecto es asumir un plan de recortes y decirles que no hay alternativa, cuando sí la hay. Y, encima, cesar a un concejal de Hacienda que estaba haciendo una labor totalmente coherente con el programa de Ahora Madrid y los intereses de la mayoría de la sociedad.

Además el método, democrático o autoritario, es un principio básico en política y no es casualidad que la claudicación ante la política de recortes del PP venga impuesta por el “ordeno y mando” de la alcaldesa, algo que no sólo está muy lejos de la naturaleza de un movimiento municipalista como Ahora Madrid, sino que pone en peligro el futuro de esta alternativa, pues no podemos aceptar que esta sea la línea política y metodológica de Ahora Madrid. Vinimos aquí no para administrar la miseria, sino para desvelar la deuda injusta, hacer un Madrid habitable, y oponernos a los recortes en el gasto social, y todo ello con participación y democracia. Todo ello ha quedado muy lejos, tan lejos que abona el terreno para la desunión, pues no puede haber unidad por imposición, y sobre todo para la frustración. La decisión de Carmena es un paso más en la línea de abrir la puerta a la vuelta de la derecha al ayuntamiento de Madrid.

¿Por qué no se organiza un plenario de Ahora Madrid, en el que Carlos Sánchez Mato pudiera explicar sus alternativas frente a su sustituto, Jorge García Castaño, y que se sometiera a ratificación el PEF? Y, en función de lo que ahí se aprobase, orientar la política municipal en lo que resta de legislatura.

Ante Montoro, en lugar de rendirse hay que confiar en la gente y llamarles a la movilización. No nos votaron para hacer recortes. Hay que bajar a los barrios y explicarle a los vecinos y las vecinas las consecuencias de los recortes que quieren imponernos. Que esas dotaciones sociales, viviendas protegidas, servicios sociales y que se han ido aprobando en lo que llevamos de legislatura, están en peligro y que la mayoría no se van a realizar si no peleamos. Y volver a la senda puesta en práctica por Carlos Sánchez Mato, y hacerla extensiva a toda la actuación municipal.

Porque el conflicto que acaba de estallar en Ahora Madrid no es una rayo en un cielo azul. Se está renunciando al programa de Ahora Madrid en terrenos tan importantes como el empleo, en particular, con las remunicipalizaciones, o en el urbanismo, con la propuesta de Operación Chamartín. Ceder sin dar la pelea o, aún peor, presentar esas renuncias como un éxito, es el peor camino que se puede tomar, pues sólo favorece el desánimo y la indiferencia, es ocultar la realidad. Y, por otro lado, se orillan éxitos que servirían de punto de apoyo para seguir avanzando, como la municipalización de la Empresa Funeraria, del que prácticamente no se habla ¿por qué?

Manuela Carmena tiene que rectificar. Los nuevos presupuestos de 2018 no pueden ser unos presupuestos de recortes. Es nuestro dinero, son nuestros derechos. Y debe ser nuestra decisión.

[1] http://www.20minutos.es/noticia/3216410/0/airef-salva-cara-cuentas-madrid/#xtor=AD-15&xts=467263

viernes

"Carmena, Montoro y el Ayuntamiento del (Re)Cambio", por Yago Álvarez


Carmena, Montoro y el Ayuntamiento del (Re)Cambio

El ministerio de Hacienda ha conseguido lo que quería: doblegar a Ahora Madrid, imponer su Regla de Gasto y la cabeza del mayor rival político que ha encontrado desde el municipalismo, Carlos Sánchez Mato.



Pleno del ayuntamiento en el que se votó el plan financiero



Al final ocurrió. Montoro ha sido capaz de quitarse de su camino al mayor rival político que había encontrado a sus políticas de austeridad y no ha tenido ni que hacerlo él mismo. Lo ha hecho la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena. El nuevo Plan Económico Financiero (PEF) de Madrid, que la alcaldesa ha negociado con el ministerio de Hacienda, supondrá unos recortes en la inversión del Ayuntamiento de unos 530 millones de euros. Pero no se pierde solo eso. Se pierden dos años de una batalla política que por un momento parecía que equilibraba la balanza de poderes entre unas fuerzas municipalistas transformadoras y un Gobierno centralizador y fiel servidor de las políticas austeritarias europeas. 

La Regla de Gasto no está desarrollada en la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Montoro ha hecho una interpretación de la norma europea, esa misma que el Estado español lleva incumpliendo desde que existe, y la ha convertido en una instrucción. No tiene carácter normativo. No ha sido aprobada en ningún Parlamento. La usan de manera arbitraria. No me voy a parar a explicar las cuentas de ayuntamientos como el de Jerez de la Frontera o Parla, gobernados por el PP, y que nunca han sido intervenidos ni amonestados. Pero lo más importante de todo: la Regla de Gasto es la trasposición del dogma neoliberal y de las políticas de la austeridad. Es un ataque frontal al municipalismo y a las personas que entraron en los ayuntamientos en mayo de 2015 con la intención de cambiar las cosas.
Al ministro Montoro le ha dado igual que la Regla de Gasto europea, y que él interpreta e impone a su medida a los municipios, exija un déficit del conjunto de las administraciones y no haga distinciones y discriminaciones, tal y como el ministro hace. Tampoco le ha importado que desde las instituciones europeas se esté animando a "invertir en infraestructuras en aquellos casos en los que se cumpla el déficit previsto", tal y como declaró tan solo hace unos días el comisario de Asuntos Financieros y Económicos de la Comisión Europea, Pierre Moscovici, y que llevó a Sánchez Mato y a la concejala Rommy Arce a denunciar el plan del ministro directamente en Bruselas.

Dentro del Ayuntamiento no todos libran la batalla con la misma fuerza o no lo hacían con en el mismo objetivo. Y este no es el problema de Ahora Madrid, es el problema de la izquierda en el Estado español. Las públicas discordancias entre las diferentes corrientes de Ahora Madrid han visibilizado una gran debilidad y falta de cohesión. Montoro lo sabía y ha atacado. Porque si algo se le da bien a la derecha es vencer dividiendo. Carmena no ha sabido reconducir al equipo. El pleno celebrado hoy, con seis sillas vacías en la bancada del equipo de gobierno y con los concejales mirando al teléfono constantemente para no cruzar miradas entre ellos, ha sido la prueba final de la victoria de Montoro. 

Dentro del Ayuntamiento no todos libran la misma batalla con la misma fuerza o con el mismo objetivo. Montoro lo sabía y ha atacado
Mientras, en la bancada de enfrente, los concejales del Partido Popular sonreían. Recortar más de 500 millones de euros de un municipio con 1.000 millones de superávit en el último ejercicio es una victoria que celebran con una sonrisa en la cara. Se libran del concejal que ha destapado las desvergüenzas y corruptelas de la construcción y mantenimiento de la M30 por parte del equipo de Gallardón, que ha destapado los créditos swaps y que ha demostrado que se puede hacer otro tipo de política que contradice el “no hay otra alternativa” repetido mil veces por los amantes de la austeridad.  
Ahora, los defensores a ultranza de Podemos, entonan frases tipo “hay que reconducir una situación caótica” o “desbloqueo para seguir adelante”. El recién elegido secretario general de Podemos Madrid, Julio Rodríguez, ha dicho en redes sociales que “las personas inteligentes nunca deben llevar su juego demasiado lejos”. La impecable y masivamente apoyada gestión de Sánchez Mato al frente de Economía, esa que ha reducido la deuda en más de 2.000 millones de euros y que ha incrementado la inversión en un 102% y el gasto social en un 73%, ahora resulta que es “un juego que ha ido demasiado lejos”. Muy extraña la postura del representante en Madrid del partido que vino a cambiar las cosas y a revertir la situación de austeridad y recorte. No puedo evitar preguntarme si esa afirmación la suscriben el 68% de los inscritos de Podemos en Madrid que votaron al ExJemad. Espero que no. 
También fue muy extraño que el día que un par de centenares de personas nos concentramos frente al edificio del ministerio de Hacienda, en la calle Alcalá, para protestar contra la intervención de las cuentas del Ayuntamiento, solo hubiera dos concejales de Ahora Madrid, además de Sánchez Mato. Cuando el ahora exconcejal llegó a la concentración, las personas asistentes lo recibieron entre aplausos y proclamas de apoyo, pero se echaron en falta aplausos y apoyos de el resto de sus compañeros. “Problemas de agenda”, dirán algunos. A mi me da un miedo tremendo que muchos de los que venían a cambiar las cosas desde el municipalismo se hayan rendido a una agenda que no era la de la transformación municipalista, sino a la agenda neoliberal, cuando todavía quedan muchas batallas por librar desde el municipalismo y otros frentes. 

Desde la dimisión por un par de tweets, pasando por la tibieza con la que se trató el caso de los tirititeros, la política de Ahora Madrid ha estado marcada por el sentimiento de inferioridad que se sufre al entrar de nuevos en la difícil tarea de mandar en una ciudad como Madrid, con los grandes poderes de este país deseando que caigas para pisarte. A lo que se suma el amor por cumplir las leyes a rajatabla de la señora jueza Carmena y a esa obsesión por llevarse bien con todo el mundo. Igual es el momento de dejar de defenderse y de pasar al ataque. Los que votamos a esas candidaturas de unidad popular en 2015 queríamos que hubiera una fuerza real que representara a la ciudadanía. Queríamos, y queremos, políticas al servicio de las personas, y no de los bancos. Queremos cambio, no un recambio. 


"En Madrid existían alternativas a la aprobación del Plan Económico de Montoro", por Edurado Garzón

En Madrid existían alternativas a la aprobación del Plan Económico de Montoro

 

“Montoro ha conseguido que haya recortes y que el mejor concejal de economía del país ya no esté poniendo los recursos económicos al servicio de la mayoría social”.


En Madrid existían alternativas a la aprobación del Plan Económico de Montoro
Cristóbal Montoro. MONCLOA
 
 
El pasado 18 de diciembre seis concejales de Ahora Madrid decidieron no votar el Plan Económico Financiero que se presentó en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid, motivo por el cual la alcaldesa Manuela Carmena cesó al delegado de Economía, Carlos Sánchez Mato, por ser uno de ellos y mostrarse en contra del citado documento. Algunas voces han señalado que aquí se dibujaban únicamente dos opciones: o aprobar un plan económico dictado por Montoro que incluye importantes recortes presupuestarios, o sucumbir a la dolorosa intervención del Ministerio de Hacienda. Pero esto no es en absoluto cierto por varios motivos que se expondrán a continuación.

Es importante recordar que el ataque realizado por Montoro sobre el Ayuntamiento de Madrid es de carácter 100% político, aunque se disfrace con tecnicismos como “Regla de Gasto” o “Plan Económico Financiero”. El gobierno de Ahora Madrid ha demostrado con creces que otra política económica es posible, puesto que en apenas dos años y medio ha incrementado la inversión social en un 74% y las inversiones en infraestructuras en un 102%, al mismo tiempo que ha reducido la deuda en más de un 40% y registrado superávit por más de 1.000 millones de euros. Toda una proeza que atenta contra el discurso manido de los fanáticos de la austeridad con el que se alega que los recortes en el gasto público son necesarios para cuadrar las cuentas. Y para que este exitoso caso de anti-austeridad no se convirtiera en ejemplo a imitar en otras zonas del país, el gobierno del PP con Montoro a la cabeza puso todo su empeño en dinamitarlo.

Para ello recurrió a la Regla de Gasto, un criterio que limita el gasto público independientemente de la cantidad de ingresos que haya. Pero lo hizo retorciendo la interpretación de esta regla hasta llevarla a un punto no recogido en la legislación, al mismo tiempo que denunció en los tribunales determinadas inversiones del consistorio. Se trató de un evidente maltrato discriminatorio, ya que a ningún otro ayuntamiento del país se le han exigido jamás tantísimos recortes ni se le ha intentado parar las inversiones. Prueba de que Montoro exigía recortes exagerados utilizando una interpretación ilegal de la Regla de Gasto es que los técnicos funcionarios del Ayuntamiento no sabían a qué normativa o instrucción atenerse para elaborar el Plan Económico exigido por el Ministerio, o que la propia plataforma informática del Ministerio rechazara la introducción de los datos del Plan, o que el propio órgano fiscalizador del sector público (AIREF) haya reconocido que Madrid tiene las cuentas saneadas y que no entiende la insistente tutela del Ministerio. Montoro quería dar un castigo ejemplar al gobierno de Ahora Madrid, y no le importaba si se saltaba sus propias leyes y normas. Por eso desde el Ayuntamiento de Madrid denunciamos en los tribunales este atropello ilegal.

La última resolución enviada en noviembre por el Ministerio instaba a realizar un plan económico que recogiera recortes de más de 552 millones de euros, pero no aclaró cuándo había que realizar ese plan económico. No había prisa por hacerlo. Sin embargo, por alguna razón, desde el Ayuntamiento se quiso aprobar este documento inmediatamente. Así, se ordenó al área de Economía del Ayuntamiento hacer ese plan económico. El plan lo elaboraron los técnicos del área, no Carlos Sánchez Mato, que ni era su plan ni estaba de acuerdo con aprobarlo. Carlos Sánchez Mato ha cumplido, con lealtad, con sus obligaciones procedimentales hasta el último día. Otra cosa son sus posicionamientos políticos, donde no se le puede obligar a apoyar algo que no comparte, que no ha elaborado y que considera un grave error político y económico, especialmente cuando ello no se ha debatido en ningún espacio de Ahora Madrid. Por eso, dada la importancia de la votación, desde Izquierda Unida solicitamos que se consultara a las bases de Ahora Madrid su opinión al respecto, pero fuimos ignorados. 

Desde el equipo de Carlos Sánchez Mato proponíamos una alternativa diferente: no hacer todavía el plan económico y esperar a que terminara 2017, ya que lo más probable era que cumpliésemos ese año la Regla de Gasto y nos librásemos así de la tutela del Ministerio. Ganar tiempo era la mejor estrategia, porque se podían ganar los recursos en los tribunales (insisto en la atrocidad en términos jurídicos cometida por el Ministerio) o se podía cambiar la Regla de Gasto en el Congreso de los Diputados gracias a una proposición de Unidos Podemos en cuyo diseño participamos.

En cualquier caso, y poniéndonos en la peor de las situaciones, acorde al segundo punto del artículo 25 de la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, la hipotética intervención de Montoro supondría el envío de funcionarios del Ministerio que aplicarían exactamente los mismos recortes que va a aplicar ahora el gobierno de Ahora Madrid. Es decir, en el peor de los casos el coste económico sería el mismo y el coste político lo sufriría únicamente el gobierno de Rajoy y no el gobierno de Ahora Madrid. 

Por eso es falsa la disyuntiva presentada al comienzo de este artículo. Había opciones diferentes a la de aprobar los recortes de Montoro, todas menos dolorosas para el proyecto político de Ahora Madrid y para el bienestar de la ciudadanía madrileña.

El Plan aprobado recoge un recorte de más de 552 millones de euros, un 13% del presupuesto. Concretamente recoge un recorte bestial del 55% en inversiones. Estos datos pueden consultarse en la página web del Ayuntamiento.






No ha habido ningún elemento positivo en la aprobación del Plan. El Ayuntamiento ni siquiera puede beneficiarse del desbloqueo de las inversiones recién ordenado por el PP a cambio de la aprobación de los recortes. Si los 120 millones de euros en inversiones que se acaban de desbloquear no se tramitan hasta la fase presupuestaria de autorización del gasto en los seis días hábiles que quedan, se perderán por completo (así queda estipulado en la disposición adicional nonagésima sexta de PGE 2017). Y que se tramiten a tiempo es hartamente improbable porque para ello es necesario que las unidades gestoras finalicen los expedientes –que incluyen memorias técnicas y económicas–, que la Intervención municipal los fiscalice (en una época de congestión por ser final de año) y que los órganos de contratación firmen los correspondientes decretos. Además, aunque nos situásemos en el caso imposible e idílico de aprobación de esos 120 millones, no compensarían el recorte de 533 millones.

Por otro lado, los recortes ni siquiera se podrán compensar con las Inversiones Financieramente Sostenibles porque 1) actualmente no hay marco legal para aprobar estas figuras y probablemente hasta marzo no lo habrá, y porque 2) no sirven para obras de construcción nueva, como escuelas infantiles o centros de mayores; así como por otras limitaciones de carácter administrativo.
Tampoco sirve el argumento de que como el Ayuntamiento de Madrid no es capaz de ejecutar todo el presupuesto y siempre sobra dinero a final de año, los recortes no afectarán apenas al Ayuntamiento. En realidad, que a final de año no se ejecute todo el presupuesto no quiere decir que se pueda prescindir de un presupuesto bien dotado. Todos los proyectos y todas las obras necesitan tener presupuesto para poder licitarse y adjudicarse, independientemente de que el último día del año el proceso no se haya finalizado por completo y sobre algo de dinero. Si no hay suficiente presupuesto las obras no se pueden iniciar porque es condición indispensable tener y “apartar” ese dinero para ello, aunque a final de año no se haya utilizado toda la cantidad apartada.

Por último, celebrar que Montoro se haya retirado es absurdo. Se ha retirado porque el Pleno ha aprobado sus brutales recortes. Montoro se va porque se ha salido con la suya: ha conseguido que haya recortes y que el mejor concejal de economía del país ya no esté poniendo los recursos económicos al servicio de la mayoría social.

En definitiva, desgraciadamente con la aprobación de este Plan Económico solo gana Montoro y los fanáticos de la austeridad, mientras que pierden los madrileños y madrileñas y el necesario y precioso proyecto de confluencias que representa Ahora Madrid. Es una pena que así haya sido cuando existían alternativas que podían haberlo impedido. No obstante, ni que decir tiene que esto es solo una batalla y que aún queda mucha lucha por librar.

Eduardo Garzón ha sido asesor del concejal Carlos Sánchez Mato en el Ayuntamiento de Madrid. 
 
 
 
 
 

miércoles

"Hemos dado batallas de una importancia enorme aunque no sea más que desde un Ayuntamiento". Entrevista con Carlos Sánchez Mato


ENTREVISTA | Carlos Sánchez Mato en eldiario.es
 

"Hemos dado batallas de una importancia enorme aunque no sea más que desde un Ayuntamiento"

"Los que están brindando en el Ministerio de Hacienda porque se quitan un enemigo que sepan que vamos a seguir dando la batalla"
"No veníamos a administrar las políticas de miseria del PP"
"Este plan económico supone más de 500 millones de recortes para Madrid y tendrán que entender que suponga una objeción de conciencia concreta y personal"
"El proceso de Ahora Madrid no puede convertirse en algo diferente a como fue gestado en su inicio"
/ Fátima Caballero 

Primera entrevista de Carlos Sánchez Mato tras su cese como concejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid.
Primera entrevista de Carlos Sánchez Mato tras su cese como concejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid. eldiario.es


Carlos Sánchez Mato (Madrid, 1970) llegó al equipo de gobierno haciendo poco ruido. No era un dirigente político conocido, era un activista de ATTAC, cristiano de base y militante raso de IU que, como otros muchos, decidieron que la apuesta por Ahora Madrid era la correcta frente a una IUCM manchada por sospechas de corrupción y por las tarjetas black de Bankia. Sánchez Mato, economista, formó parte de la lista de Mauricio Valiente en las primarias de Ahora Madrid, y fue uno de los 20 concejales que salieron elegidos en aquellas municipales que llevaron a Manuela Carmena a Cibeles. Cuando Carmena tomó posesión del Ayuntamiento, la concejalía de Economía y Hacienda parecía el destino previsible para aquel concejal que siempre tenía una sonrisa de oreja a oreja.

Con el tiempo, Sánchez Mato fue desarrollando un perfil muy definido, propio de quien había trabajado durante años por otro tipo de fiscalidad y por una economía “al servicio de las personas y no de las grandes empresas”, en el que se pueda disputar el paradigma de la austeridad entendida como recortes sociales; y ensanchar el marco económico dictado por el Gobierno del PP.

En esa disputa por otra política económica posible, Sánchez Mato ha encabezado la batalla contra el techo de gasto y a favor de unos presupuestos expansivos en un Ayuntamiento con grandes beneficios y una deuda menguante. Y esa batalla, con intervención de las cuentas por parte del Gobierno mediante, ha terminado por costarle el puesto.

Este lunes fue el último día que pasó en su despacho de la calle de Alcalá, 45. "He pasado un día con alguna lagrimilla”, reconoce: "Menos una persona que me he encontrado en mi barrio que me ha dicho: 'Ya era hora', lo que me he encontrado durante el día ha sido muy buen rollo y gente parándome por la calle. Pero lo que me ha emocionado ha sido una persona muy querida para mí, que es quien llegaba primero al despacho intentando limpiar y ordenar, mi querida Maribel. Ella me decía que antes nadie se tomaba un café con ella ni hablaba con ella porque era solamente la que limpiaba. Y somos amigos. He ganado mucho en estos dos años y medio, y además he ganado una amiga, la persona que mejor cuida a la gente, y que cuidará a los siguientes que vengan aquí con el mismo cariño".


¿Cómo se encuentra tras su cese?

No puedo negar que evidentemente cuando te dejas una parte de vida en algo que te gusta, y desde luego puedo decir que estos dos años y medio han sido haciendo algo que me gusta, pues hay tristeza, lógicamente. Pero vamos, absolutamente asumiendo que cuando vine aquí, como le dije a la gente que trabaja en el área de Economía y Hacienda, yo entré temporal y como temporal pues me voy.


¿Cómo se produjo?

Bueno, sabéis cómo es la ley de capitalidad y como funcionan los ayuntamientos. Manuela Carmena me delegó los poderes para ser delegado de Economía y Hacienda y cuando ha considerado oportuno y adecuado me ha relevado del cargo. Nada que hacer más que agradecer el tiempo que he tenido, la capacidad que he tenido de poder actuar con enorme empuje personal y colectivo de los que hemos formado parte de este apasionante proyecto y creo que dejamos la concejalía y la ciudad de Madrid bastante mejor de como nos la encontramos. Más no puede pedir uno.


¿Cree que es justo?

No creo que sea un tema de justicia por justicia. Evidentemente no creo que lo que este área de Economía y Hacienda ha desarrollado durante estos dos años y medio pueda ser evaluado con otra nota que no sea muy buena nota. Pero no es un mérito mío, es un mérito del conjunto de Gobierno. Un mérito que tiene puramente que ver con datos y los datos nos dejan creo que bastante bien.

Entonces era algo que iba a suceder tarde o temprano y esta ha sido la excusa para destituirle...

Simplemente, es evidente que hemos dado batallas de una importancia enorme aunque no sea más que desde un ayuntamiento. Hemos dado batallas peleando por una más adecuada financiación local, batallas para reclamar algo tan justo como que ayuntamientos bien gestionados, como en el momento actual está Madrid, puedan gastar su dinero en la gente y refiero a mejorar la ciudad. Hemos destapado también algunos cuantos casos de corrupción, además de investigar lo que han sido años de malas prácticas del Partido Popular y eso supone enfrentarse a poderes económicos y políticos muy poderosos. Cuando hacía referencia antes a temporalidad del puesto tiene que ver con eso. Cuando políticos de izquierdas como es mi caso, como dirigente general de Izquierda Unida, entro a una institución sé a lo que me arriesgo cuando pongo en práctica nuestras políticas.


Entonces ¿cree que Manuela Carmena ha cedido a esas presiones?
 
Jamás responsabilizaré de lo que ocurre dentro del Ayuntamiento a poderes económicos y políticos que están fuera y que están fácilmente localizados. Todos y todas sabemos que los grandes poderes económicos ahora, por ejemplo, en la contratación pública del Ayuntamiento de Madrid ya no podían encontrar la capacidad de influir para obtener determinadas regalías. Que se acabara con ese tipo de cosas en una parte tiene que ver con el funcionamiento del área de Economía y Hacienda y nuestra dirección del área de contratación. Todo el mundo sabe también que el hecho de que se dispute políticamente esa situación que hemos tenido de conflicto con el Ministerio de Hacienda daba un muy mal ejemplo, dicho de manera irónica, a las administraciones públicas que habían pensado que la única alternativa era actuar con políticas austericidas, políticas de recorte. 

En estos dos años y medio, hemos demostrado que éramos capaces de incrementar el gasto, la inversión social, de una manera muy significativa y que lo hemos hecho desde una solvencia desde el punto de vista de las cuentas públicas absolutamente sin parangón; lo hemos demostrado. Normalmente, hay un mantra que dice mucho la derecha política y económica con el que intenta convencer a la gente, que es que somos incapaces de gestionar. Bueno, pues hemos tenido una oportunidad muy buena y muy clara, la estamos teniendo, y estamos demostrando que ese mantra es falso.


Está reconociendo que las diferencias entre usted y a alcaldesa pueden venir de las formas a la hora de gestionar el enfrentamiento con Hacienda, por destapar casos de corrupción, que es verdad que desde su área es de donde han salido a la luz más casos. ¿Cree que eso le ha perjudicado porque había diferencias?

No, en absoluto. Cuando estamos hablando de cómo funcionar en esos múltiples campos de conflicto puede haber diferencias de opiniones acerca de cómo abordarlos. Pero, por ejemplo, las diferencias con el Ministerio de Hacienda está claro que no pueden depender de quién ostente la dirección del área de Economía y Hacienda o quién ostente la Alcaldía de una ciudad a la hora de aprobar un Plan Económico Financiero (PEF) o no aprobarlo. Cuando eso ocurre, es decir, cuando sí que importa quién está al otro lado, estamos hablando de algo que no es un Estado de derecho, se trata de arbitrariedad. Es lo que considero que ha existido con Madrid por parte del Ministerio y que ha existido con otros ayuntamientos pero especialmente con Madrid en esta etapa. 


Ahora que han pasado unas horas desde su destitución, ¿lo habría hecho de otra manera? ¿tuvo dudas de apoyar ‘no’?

Si os referís a esta última etapa siempre hemos manifestado desde mi organización política y desde el propio conjunto de Ahora Madrid que no veníamos a administrar las políticas de miseria del PP. Creo que lo que hemos hecho [la posición de IU sobre el plan económico] está plenamente justificado, porque cuando hay alternativas, lo que hay que evitar es realizar las mismas políticas que la derecha realizaría. En ese sentido, no me puedo arrepentir de mi posición política ni de la de mi organización.

Me equivoco muchas veces y seguramente habré hecho cosas mal, pero también como balance prefiero quedarme con las muchas cosas que hemos conseguido con este maravilloso equipo con el que me ha tocado trabajar. Además de los más conocidos, también hay otros elementos que quedarán para el futuro en este Ayuntamiento de Madrid: como incluir una visión de género en los presupuestos, como actuar con nuevos criterios en la contratación pública, adelantarnos a la propia legislación europea. En definitiva, incluir elementos de los cuales se benefician muchas personas hoy.

Los mensajes que con más cariño he recibido son de auxiliares de información de Vicálvaro [distrito que preside como concejal], que han estado mandándome muchísimos besos porque sentían que nos habíamos preocupado por su situación laboral. Ese tipo de cosas, aparte de alguna satisfacción muy concreta, demuestran que realmente lo que estamos haciendo vale para algo.


Este fin de semana se produjeron numerosas conversaciones para evitar la crisis de Gobierno, es decir, su cese. ¿Cómo han sido esas negociaciones y por qué no fructificaron?

No voy a entrar en detalles de negociaiones que en todo caso no entran en lo que es al final la historia importante que hemos sido capaces de desarrollar en este tiempo. Nuestra voluntad siempre como organización política, en este caso Izquierda Unida, es participar y fortalecer los espacios de confluencia y de unidad popular. En Madrid y en todo el Estado. Tiene que quedar de manifiesto. Los procesos de confluencia tienen las dificultades a veces incluso de cómo abordar determinadas situaciones complejas. Lo que fueron y es una situación exitosa en Madrid con ese proceso de Ahora Madrid necesita ser actualizado porque entendemos que no pueden tomarse determinadas decisiones sin que haya una participación de las bases. No puede convertirse el proceso de Ahora Madrid en algo diferente a cómo fue gestado en su inicio. 


Pero al final con esta crisis Izquierda Unida pierde una concejalía importante en el Ayuntamiento de Madrid; el Ayuntamiento y Ahora Madrid se fracturan; y Montoro seguramente hoy esté más contento que ayer. ¿Ha merecido la pena?

Siempre merece la pena luchar y trabajar para que haya mejores políticas para una ciudad como Madrid, nadie me podrá convencer de lo contrario. Creo que durante estos dos años y medio, no hemos conseguido solamente que la gente entienda y sepa de determinados aspectos de las finanzas locales que antes eran más desconocidas.  Aparte de popularizar la importancia que tienen esos grandes números macroeconómicos en la vida de las personas, también son importantes esas batallas que hemos librado. Los que estén brindando hoy en Alcalá, 5 [sede del Ministerio de Hacienda] por que se quitan un enemigo que pierdan la esperanza porque vamos a seguir dando la batalla en muchos lugares y, por supuesto, también en Madrid en los que nos toque hacer. 


Precisamente por eso que comente al final, seguramente no había otra salida. Difícilmente en el pleno podía usted el PEF y por eso difícilmente la alcaldesa podía mantenerlo también. Realmente, estamos casi en un callejón con muy difícil salida...

Bueno, pero eso ya es hablar de detalles que viene a ser de política ficción, que creo que aporta poco a lo que es la construcción de una mejor ciudad. Es un elemento de lo que podría haber sido y no fue. Lo que podría haber sido y no fue es que hubiera habido un Ministerio de Hacienda que hubiera utilizado la normativa, la vigente, para evaluar a Madrid. Eso es lo que debería haber sido y no fue. Esa es la verdadera responsabilidad y está en el debe de un Partido Popular que no solo ha instrumentalizado la Justicia y que además lo que hace es pervertirla hasta tal punto de convertirla en un arma arrojadiza contra ayuntamientos que están gestionados como jamás podrían haber soñado ellos gestionar el Ayuntamiento de Madrid.

Al final también es una discusión más política que económica, que está en disputa entre una concepción a lo mejor más transformadora de la política y una concepción más de gestión, más tecnocrática... ¿Es también una búsqueda de dónde están los límites dentro de una institución?

Creo que en todo este debate al final ese es el elemento central. Qué se puede hacer gobernando y las muchas insuficiencias que existen trabajando con las normas de quienes son los enemigos del pueblo, que no se presentan a las elecciones pero que, sin embargo, ponen determinados elementos que dificultan mucho la actuación de fuerzas como en este caso Ahora Madrid, que asaltan las instituciones y se encuentran con las manos atadas. Pero lo que sí tenemos que dejar claro es que lo que hemos hecho desde el área de Economía y Hacienda como en el conjunto del Ayuntamiento, pero en concreto hablo de mí, ha sido siempre dentro del marco legal. Siempre. Y eso es lo que les desquicia y les desmonta sus propios argumentos.

Lo que hemos hecho ha sido, evidentemente, interpretar determinados aspectos que no figuraban en la norma. Pero lo hemos hecho, en vez de como lo hacía el PP que era para beneficiar a unas élites, para beneficiar a las clases populares. Es decir, intentar conseguir más gasto público para mejorar centros de mayores, escuelas infantiles, comprar autobuses... Todo eso, es algo que deja muy en evidencia las políticas del Partido Popular que cuando hicieron esfuerzos inversores en la ciudad, pues no fue precisamente en beneficio del reequilibrio territorial y mejorar la vida de la mayoría de la gente. Y si eso además lo haces con criterios de solvencia y demostrando que puedes al mismo tiempo reducir de una manera tan importante como hemos hecho la deuda que dejaron ellos y mantener una solvencia de las cuentas públicas, hace muy complejo para ellos poder explicar que la alternativa es el PP.


Pero, ¿qué supone este plan económico para que usted el viernes lo lleve a junta de Gobierno, lo apruebe en Junta de Gobierno y luego no haya podido apoyarlo en el pleno? 

Lo que he hecho hasta el último momento, en el que he sido delegado de Economía y Hacienda, ha sido ser leal con el Gobierno del que formaba parte. Por lo tanto, si mi alcaldesa me pide que elabore un plan económico con una serie de requisitos, en este caso puestos por el Ministerio de Hacienda, yo lo he hecho. Lo que ocurre es que supone más de 500 millones de euros de recortes durísimos para una ciudad que tiene esos recursos e incluso más. Por lo tanto, es algo que tendrán que entender que me suponga una objeción de conciencia concreta y personal. Pero además ni siquiera pongo eso por delante. Pertenezco a una organización política y esa organización política tiene una línea que evidentemente lucha contra estas situaciones. Pero sobre todo además es que existe alternativa legal.


¿Puede poner ejemplos de cuáles son los perjuicios que suponen esos más de 500 millones de recortes de los que habla?

Tenemos un plan de Gobierno de Ahora Madrid que es ambicioso, ambiciosísimo, que es por lo que la gente ha confiado en nosotros y sigue confiando en nosotros, y ese plan de Gobierno tiene muchísimos elementos que suponen muchísimo esfuerzo inversor. Evidentemente en el Plan Económico Financiero solamente se dan unos grandes números. Pero cuando se deja la cifra de inversión tan estimada, no por deseo de Ahora Madrid, ni de la alcaldesa, ni del delegado de Economía y Hacienda, sino por imposición directa y arbitraria del Ministerio de Hacienda, pues lógicamente habrá daños. Es inevitable que los haya. Daños graves. Ante esa situación lo que alguien tiene que plantearse es si existe alternativa y siempre la hay desde el punto de vista legal. Lo que es importante es tener la voluntad política para poder llevarlas a cabo.



¿Qué le parece que al final Carmena lo haya sacado adelante sólo con el PP y gracias al PP?

Simplemente ya he manifestado mi opinión muchas veces. Creo que los aliados de la izquierda en la ciudad de Madrid nunca pueden ser los que la oprimen, los que la esclavizan. A mí no me gusta en general coincidir con el PP en nada, pero no por un tema de odio personal, sino porque tenemos diferentes objetivos para esta ciudad. Un PEF es realmente coincidir en temas de mucho calado, no estoy hablando de temas menores.


Al final la decisión de pedir una consulta a las bases de Ahora Madrid, de pedirle un aplazamiento a la alcaldesa y de ausentarse de la votación se toma desde los órganos de Izquierda Unida; con las bases de IU de Madrid. ¿Hay sintonía entre esas bases y los tres concejales y al mismo tiempo con la dirección federal? ¿Se sienten todos en comunión?

Creo que lógicamente cuando hay una situación de tanta importancia de tanto calado, lo que entra dentro de la democracia no es que haya uniformidad, sino que haya debate y sobre todo que haya asunción por parte de los que ganan y de quienes pierden ese debate para luego trabajar de manera coordinada. Mira, en Izquierda Unida hay una absoluta coincidencia en lo negativo que es este plan económico y de la necesidad de combatir al Ministerio de Hacienda y al PP por imponer esto a Madrid. Eso es absolutamente coincidencia en la estrategia. ¿Qué ocurre? Los otros elementos son de táctica y no menor, porque votar una cosa y no la otra es táctica, conseguir o no determinado elemento que es instrumental dentro de la acción política puede ser más o menos importante...

Pero lo que sí tenemos muy claro toda la organización, y absolutamente nuestras organizaciones aliadas como Podemos y el conjunto de Ahora Madrid, es que el mejor PEF es el que no existe y que este desde luego es absolutamente injusto que sea aplicado a Madrid. Hay una absoluta coincidencia. Y luego la táctica es otra cosa, y una organización puede tener determinada postura. No voy a decir lo que he defendido en los órganos de IU, pero lo que sí que tengo claro es que asumo lo que mis bases me indican y me imponen porque de verdad entiendo que eso es gobernar escuchando.


Sin embargo, precisamente Manuela Carmena ha criticado la influencia de los partidos a los que pertenecen los concejales de Ahora Madrid en las decisiones del Ayuntamiento. 

Lejos de mí tener una posición que no sea la de respeto de lo que dice Manuela en relación a los partidos políticos o a lo que considere. Yo sí formo parte de una organización política y respeto mucho a los que vienen del movimiento vecinal o que no tienen ninguna filiación concreta. Nos parece que eso es una riqueza, que haya gentes de muy diferentes orígenes pero con un objetivo de ciudad muy similar. Eso es una riqueza.
Yo siempre pido respeto a los que si además tenemos un planteamiento de que también haya organizaciones políticas, como IU, con un objetivo internacionalista, republicano, federal, feminista... todo eso son valores enormemente positivos que aportan en una candidatura de unidad popular como la de Madrid y la de tantos sitios. Lo único que pido humildemente es que igual que a mí me gusta que haya vecinos y vecinas sin necesidad de que formen parte de partidos, que los que sí formamos no se nos excluya.


Hay gente dentro del Ayuntamiento que está diciendo que si cae Carmena será culpa de IU; que IU no es un buen socio de confluencia; que esto complica los pactos para 2019... ¿Cree que es así, que esto pone palos en las ruedas de la confluencia cuando precisamente ha sido una bandera tanto suya como de Alberto Garzón?

Es una bandera de nuestro coordinador, de toda la dirección federal y de todas las federaciones. Y nos vamos a dejar la vida para que haya confluencias, y que esas confluencias vayan más allá de acuerdos cupulares. Forma parte de nuestro ADN, de nuestras decisiones en nuestra última Asamblea federal y estamos dispuestos a llevarlo hasta las últimas consecuencias. Quien quiera ver otra cosa, se equivoca.

Ahora, creemos que una muy buena unidad popular en el futuro pasa por democratizar los espacios en los cuales se tienen que tomar las decisiones. Por ejemplo, en el caso de Ahora Madrid: no es bueno que no se haya desarrollado; nosotros entendemos que es positivo que haya ese despliegue aunque supongo dificultades adicionales para quienes formamos parte de organizaciones políticas de origen. Pero eso es lo que queremos, superar en el mejor de los sentidos nuestras propias organizaciones, que no desaparecer, para ir a espacios más amplios porque solo con más gente somos capaces de conquistar gobiernos, aunque esa gente no piense exactamente igual que nosotros.

Es un esfuerzo adicional, pero es un esfuerzo que merece la pena. No me arrepiento en absoluto de todo este trabajo realizado en estos dos años y medio incluso aunque en ocasiones los debates sean más complejos porque siempre será más fácil entenderme con alguien que milita en mi misma organización política. Pero es una necesidad social y política en la situación actual y no va a cambiar en 2019, hará falta aún más unidad popular y llegar a más gente desencantada de la política en términos generales y son los votantes potenciales de la izquierda política. La derecha votará siempre.


¿No cree que esta crisis al final le da la razón a los partidos de la oposición que afirman que la confluencia no sirve para gobernar y produce inestabilidad?


Lo que hemos demostrado en estos dos años y medio ha sido una estabilidad a prueba de bombas. Nos atacan desde los poderes políticos, económicos y financieros de la ciudad de Madrid, y hemos demostrado en estos dos años y medio una ejecutoria desde el punto de visto económico y fiscal absolutamente envidiable. Nos envidian tanto, que nos atacan. Nos atacan tanto que lo hemos hecho bien. Si lo hubiéramos hecho mal no habría habido ningún tipo de problema.

Nos hemos encontrado con contratos blindados por parte del PP, que hemos tenido que modificar con enorme esfuerzo económico, y para eso ha habido la habilidad por parte del equipo de gobierno para gestionar ese tipo de situaciones extremadamente complejas. Hablar de inestabilidad cuando lo que hemos demostrado ha sido una gestión implecable, es hacer fuegos de artificio.

Lo que hemos demostrado es que a veces no hay la misma posición ante un asunto concreto. Eso no es otra cosa que la realidad que supone el hecho de que en esas confluencias estamos sensibilidades políticas que compartimos un objetivo común: eso es riqueza, no es un problema para una ciudad como Madrid.


Ha estado llegando a las 6.30 de la mañana al despacho... ¿qué toca ahora?

No sé, estar relajado mientras no consigamos construir el socialismo, pero el de verdad, no el de algún partido que lleva ese nombre. No estoy cansado, estoy con una enorme fuerza, con el derecho a tener un pelín de duelo, pero ya casi ha pasado. Estoy absolutamente confiado en que esta experiencia de gobierno va a ser una plataforma para cosas mucho mejores y mayores para la izquierda en este país. Tenemos gente maravillosa, en mi organización política, pero también en nuestros aliados y aliadas para construir de verdad un país mucho mejor. Vamos a seguir trabajando donde nos toque.


 

Ahora Madrid saca adelante el plan financiero con el apoyo del PP, en EL SALTO

 

Ahora Madrid saca adelante el plan financiero con el apoyo del PP 


El Pleno ha aprobado el Plan Económico Financiero 2017-2018 con los votos a favor de 14 concejales de Ahora Madrid y 20 del Partido Popular. El PSOE y Ciudadanos han votado en contra, y seis concejales de Ahora Madrid se han ausentado a la hora de la votación.

Tragedia a lo griego en el Ayuntamiento de Madrid. El Pleno ha aprobado el Plan Económico Financiero (PEF) 2017-2018 con los votos a favor de 14 concejales de Ahora Madrid y de 20 del Partido Popular. El PSOE y Ciudadanos han votado en contra, pero la noticia en el Palacio de Cibeles ha estado en la ausencia a la hora de la votación de seis concejales de Ahora Madrid, encabezados por Carlos Sánchez Mato, que esta mañana ha sido cesado como concejal de Hacienda. Mato era el responsable de las tres versiones anteriores del PEF, denegadas por el ministro de Hacienda. 

Mato, Yolanda Rodríguez y Mauricio Valiente, de izquierda Unida; Rommy Arce, de Anticapitalistas, Pablo Carmona y Montserrat Galcerán se han ausentado de la votación. 

La portavoz del PSOE, Purificación Causapié, ha explicado que el voto a favor del PP no ha sido un voto a favor del Ayuntamiento, sino del Ministerio, que ha impuesto su política. El problema de Ahora Madrid, ha dicho la portavoz socialista, es que no se ha gestionado bien una crisis que se veía venir. Se ha minusvalorado al enemigo, que ha atacado un proyecto de cambio, ha añadido Causapié. 

El PP ha acusado al Gobierno de arruinar las cuentas de la ciudad, algo que sabe, según el portavoz popular Iñigo Henríquez de Luna, “el equipo en la sombra” del Ayuntamiento, encabezado según el PP por Luis Cueto.

El plan aprobado supone recortar más de 530 millones de euros, unos recortes que han sido contestados por los movimientos sociales, que han respondido con la creación de la plataforma Madrid No Te Cortes.


El colectivo antifascista Alcorcón Combativo se presenta ante el municipio


El colectivo antifascista Alcorcón Combativo se presenta ante el municipio

en alcorconrepublicano.es

El local del Ateneo Popular de Alcorcón quedó abarrotado por un público joven


El pasado viernes 15 de diciembre tuvo lugar la presentación del colectivo antifascista Alcorcón Combativo en el Ateneo Popular de Alcorcón. Los asistentes comenzaron a llenar el interior del local a ritmo de rap y ska que quedó abarrotado por un público mayoritariamente joven.

La presentación comenzó con un repaso de la lucha antifascista en el municipio. Se comentaron las movilizaciones populares más importantes que ha habido en Alcorcón, empezando por las protestas en las que se reivindicaba un hospital público para la localidad en el año 1997. También las manifestaciones antifascistas que siguieron a los intentos de manipulación mediática tras los altercados en los que estuvo involucrada la banda Latin Kings, cuando la televisión y prensa proyectaron una imagen de un Alcorcón racista, cuando en la realidad las protestas rechazaban tanto las acciones de los latin kings, como la de fascistas y nazis, así como la criminalización de inmigrantes.

Otras de las movilizaciones sociales más importantes y con mayor seguimiento del municipio fueron las que acompañaron a la huelga de basuras de ESMASA, tras el intento de privatización del gobierno de David Pérez a principios del año 2014. Jesús Santos, concejal de Ganar Alcorcón y entonces secretario del comité de huelga contó su experiencia personal destacando el carácter combativo de la huelga y el seguimiento y apoyo de las vecinas y vecinos de la localidad.

También se  dedicaron palabras para Los cinco de Alcorcón y se han rememorado los asesinatos de Carlos Palomino y de Yolanda González.

El colectivo pretende ser un punto de unión del movimiento antifascista en Alcorcón. “Nos organizamos bajo los principios del anticapitalismo, el antifascismo y el feminismo” ha expresado una de sus portavoces. El colectivo ha participado en la manifestación en apoyo a la residencia Valdeluz, en la manifestación en apoyo al derecho de autodeterminación de Cataluña, participaron en el acto en conmemoración de los diez años del asesinato de Carlos Palomino y en la marcha de duelo organizada por el Punto Violeta entre otras movilizaciones. Además, el colectivo acaba de terminar una recogida de alimentos, ropa y juguetes para vecinos de la localidad en situación de vulnerabilidad. En el aspecto feminista, el colectivo cuenta con una comisión no mixta en la que se abordan temas relativos al machismo para mantener un colectivo “libre de agresiones y actitudes machistas”.

Para concluir la presentación desde el colectivo manifestaron tener como único objetivo “luchar por la clase obrera y sus derechos, y mantener lejos de nuestro barrio todo tipo de actitudes fascistas, racistas y machistas”.

"Reflexiones sobre el Centenario de la Revolución", por Marina Albiol




Marina Albiol Guzmán, europarlamentaria de Izquierda Unida

Acabo de aterrizar de vuelta a casa, después de pasar una semana entre San Petesburgo y Moscú formando parte de la delegación del GUE/NGL, el grupo parlamentario de la Izquierda Unitaria Europea en la Eurocámara, que fue invitada por el Partido Comunista de la Federación Rusa a los actos de conmemoración del centenario de la Revolución de Octubre. Y ahora a la vuelta, después de lo vivido allí y lo leído desde aquí, me parece importante recordar por qué conmemoramos esos días de Octubre de 1917.
No celebramos la toma del palacio de invierno o la caída del gobierno provisional como si fueran victorias militares, sino las consecuencias que estos actos tuvieron para todos los trabajadores y trabajadoras del mundo y las mejoras en nuestras condiciones de vida que de ahí se derivaron, especialmente para los pueblos de Rusia y de la Unión Soviética

Estos días del Centenario son el momento idóneo para recordar lo que verdaderamente reivindicamos: un pueblo que se levanta contra la opresión, unos bolcheviques que conquistaron el poder junto a los soviets de obreros, soldados y campesinos. Y esos primeros años en los que se tomaron las medidas más avanzadas de toda la historia de la humanidad para nuestra clase, bajo la consigna de la paz, la tierra para los campesinos y las fábricas para los obreros.
Algunas de las primeras medidas que se tomaron esos primeros días en Petrogrado fueron ofrecer la paz a los pueblos de todos los países sobre la base del derecho de autodeterminación de los pueblos. O el Decreto sobre la Tierra, donde en su primer punto abolía la propiedad de los terratenientes sin ninguna indemnización. Pero luego les siguieron muchas otras, como el derecho al aborto, las escuelas infantiles gratuitas, el seguro de maternidad o la descriminalización de la homosexualidad (reintroducida en el código penal en 1933).

Esto es lo que hizo tan grande esa Revolución y lo que nosotras hemos conmemorado estos días en Rusia. No las perversiones del comunismo, no los horrores, ni los crímenes que tanto daño hicieron a partir de los años treinta y que nos siguen haciendo ahora. Los poderosos estarán encantados si nosotras reconocemos como socialismo algo que nunca lo fue, por mucho que lo hicieran bajo una bandera roja.

Es cierto que vuelvo con un sentimiento agridulce de un encuentro en el que han participado delegaciones de partidos comunistas y de izquierdas de todo el mundo. Por una parte, siempre es reconfortante encontrarse con organizaciones que sabemos que tienen detrás a cientos o miles de personas que luchan por una sociedad más justa, con las que compartimos anhelos, agradecida con la hospitalidad de los anfitriones. Pero también con un poco de tristeza al observar como las relaciones internacionales siguen siendo una cosa de hombres también en la izquierda o al escuchar como se eleva a la altura de líder de izquierda a Al Asad, responsable no sólo de años de represión y encarcelamiento de militantes de la izquierda siria sino de la aplicación de los draconianos planes económicos del FMI, o quienes sitúan al mismo nivel a un dirigente revolucionario como Lenin y a un Presidente responsable de verdaderas atrocidades como Stalin, o incluso quienes pretenden dar un barniz de izquierdas al ultraconservador Putin, tirando por tierra el legado de los revolucionarios bolcheviques.

Cierto es que son posiciones absolutamente minoritarias en la izquierda, pero no por ello inofensivas. Son posiciones peligrosas para nuestro objetivo: el socialismo y todo lo que debería incluir, como la libertad, la paz, el feminismo o los derechos democráticos. A veces tengo la sensación de que en 1917 nos pasaban por la izquierda, y no sólo en cuestiones económicas.

Como conclusión, para mí lo más importante del centenario de la Revolución de Octubre, lo hayamos vivido en Rusia o aquí, es tener claro que la conmemoración no es un ejercicio de nostalgia, sino la constatación de qué se puede volver a hacer, que es posible levantarnos contra la opresión. El ejemplo de que podemos cambiar el mundo.

domingo

Por la remunicipalización de la recogida de vidrio en Alcorcón


Ganar Alcorcón propone al Pleno la remunicipalización de la recogida de vidrio

 

El grupo municipal Ganar Alcorcón ha presentado a debate plenario una moción para recuperar la gestión pública de la recogida de vidrio. Esperan contar con el apoyo mayoritario de los grupos municipales.

El grupo municipal Ganar Alcorcón quiere que el Ayuntamiento rescate este servicio de manos privada, debido a que está ofreciendo un pésimo servicio a la ciudadanía. Para ello han presentado la moción a debatir y votar en el próximo Pleno del Ayuntamiento de Alcorcón del 29 de noviembre. Indican que por diferentes vías hay numerosas denuncias de la población del municipio con fotografías y vídeos que muestran los efectos de la gestión de la recogida de vidrio realizada por la asociación de empresas Ecovidrio.

Denuncian que, tras tres años y medio de funcionamiento del Convenio Marco con Ecovidrio, el servicio de recogida de vidrio presenta serias deficiencias. Estas deficiencias las resumen en tres: el uso de camiones con cajas no estancas que provoca vertidos en la vía pública de líquidos y lixiviados tóxicos, atentando contra la salud pública y contraviniendo la ordenanza reguladora de residuos sólidos urbanos, limpieza viaria y de edificios; el desbordamiento de los contenedores, quedando los alrededores invadido de vidrios y evidenciaría el no cumplimiento de los 226 días al año de recogida establecidos por el convenio; y, finalmente, el incumplimiento de dicho convenio en relación a la limpieza, 3 veces al año, y el mantenimiento de los contenedores de vidrio del municipio.

Raquel Rodríguez, concejala de Ganar Alcorcón, ha calificado la gestión de la recogida ofrecida por Ecovidrio como “poco efectiva y de pésima calidad, la cual está ocasionando un serio perjuicio a los y las vecinas de Alcorcón”. A lo que ha añadido que “no se merecen este tipo de calidad en un servicio básico; tenemos el deber de solucionar estos problemas, es por ello que hemos propuesto al pleno que se recupere este servicio que el mismo privatizó en sesión del 31 de marzo de 2014”.
La moción plantea que el Ayuntamiento se acoja al cambio de sistema contemplado por el convenio marco para pasar a “ente local recoge”. Además, dado que los medios para la recogida pertenecen a la empresa pública ESMASA, sería esta, mediante la encomienda que propone la moción, la encargada de realizar nuevamente la recogida, como lo vino realizando hasta 2014. “Devolvemos a lo público lo que nunca debió ser retirado”, ha concluido Rodríguez.

Destacan que es un importante hito dado que recuperaría un servicio privatizado y supondría un punto de inflexión en la tendencia privatizadora de servicios básicos para la ciudadanía. “Esperamos que sea el primero de muchos otros servicios públicos que debe recuperar la ciudad para que el Ayuntamiento sea quien lo gestione”, ha declarado Jesús Santos, portavoz del grupo municipal Ganar Alcorcon. Asimismo agrega que “no debemos olvidar que a la administración local se le estima su capacidad para defender el interés general en contraposición con el interés particular y privado de las empresas, las cuales persiguen un beneficio a la hora de ofrecer estos servicios”.


viernes

RIOT PARTY, por Jóvenes de Ganar Alcorcón


Sólo queda un día para la RIOT PARTY
💃 

 Buen ambiente, grandes grupos y DJs, y mejor compañía. Que no te lo cuenten! Ven a pasar el viernes por la noche con nosotras en la Sala Vizzio de Alcorcón. Os esperamos 

✊


🎉





Shangay, de tu letra y puño, por Israel Rojas



Hola, Shangay,

Te tuvimos en Alcorcón durante las Fiestas Alternativas de 2013; allí te asalté para hacernos unas fotos contigo después del pregón incendiario que nos regalaste al aire libre y que hizo revolverse al alcalde popular David Pérez, protegido de Esperanza Aguirre, en su pequeño trono de porras y sanciones. Hasta entonces, mi participación en las Fiestas Patronales había sido siempre pasiva: darme una vuelta, tomar algo… Y, desde luego, evitar el pregón en la plaza del Ayuntamiento; todos iguales, todos vacíos.

Aquella noche fue muy diferente. Sabía de ti desde mediados de los noventa, cuando aún iba al instituto y tú tenías —te has ido muy joven— unos pocos años menos que los que tengo yo en este momento. Por entonces ya había leído en prensa sobre tus Shangay Tea Dance y sabía que eras una drag queen aunque todavía no comprendía en qué consistía, cuál era la función de representar un personaje, ¿era teatro, animación, diversión personal? Unos cuantos años más tarde empecé a ver tus apariciones en televisión, cuando gritaste a Rajoy “¡basta ya de homofobia en el PP!” en unos días en que ese partido político empezaba a amenazar la continuidad del matrimonio homosexual. También vi la escenita que aquellos curas fabricaron metiendo a unas feligresas justo en medio de una marcha laica a su llegada a Sol para arrodillarlas humilladas sobre el pavimento y convertirlas en santas por el mero hecho de rezar con la cabeza gacha y a ti en demonio por afearles la grosera provocación (la razón usa la palabra; el fundamentalismo, la estampa). Ya en los últimos años descubrí tus artículos en Público, las reflexiones y denuncias que desde tus extensas columnas difundías. Y sin embargo, a pesar de todo esto, no terminaba de saber quién eras exactamente. Aquella noche tan diferente lo descubrí. Eras, para empezar, una persona que no se callaba. Y que no sólo no se callaba sino que, gracias a una popularidad que explotaba, conseguía que aquello que no se callaba fuera escuchado. Eras un activista.

Vivimos (aún) en unos tiempos en que algunas cosas las decimos bajito, en que “no hay que politizar” las fiestas, en que “no hay que politizar” el arte, en que “no hay que politizar” la calle ni el bar mientras la tele inunda la barra con su realidad politizada y con sus politizadas omisiones. Y hablamos tan bajito y tan poco para no molestar al vecino, para no aburrir al contacto de la red social, para no ser marcados como molestos, que al final casi ya no hablamos. Sí que decimos “¡qué corruptos!” o “¡qué vergüenza!” pero eso es como no decir nada. Y no dice nada porque no explica nada, es solo un tímido gruñido que únicamente emitimos si nos oye poca gente o que dosificamos para no interrumpir la leve felicidad alimenticia de quienes, derrotados, sin herramientas, creen haber decidido por sí mismos que intentar comprender la realidad es agotador y, así, no tenerse que enfrentar a lo que los inmoviliza: una cobardía que han descubierto que se puede disfrazar de descreimiento para sentirse por encima en vez de aplastados muy abajo. Decimos “¡corruptos!” y decimos “¡vergüenza!” porque es vago y no queremos perder amigos o tener problemas en la parada del autobús. Tú, además, decías “fascismo” y “capitalismo”. Y eso ya sí es decir algo.

No quedaste libre, claro, de las consecuencias de ser molesto. ¿Cómo es posible si no que el adiós de la primera drag queen española y uno de los primeros activistas LGBT, alguien que dedicó su vida a esta lucha en un país que hoy es referencia mundial, haya pasado como un suspiro en algunos ámbitos de ese mismo país? ¿En serio aún no te han dado una plaza, Shangay? No creo que te importe mucho: tú no pedías plazas, las tomabas. Una de ellas en Alcorcón.


A partir de entonces mantuvimos el contacto y, ya en las fiestas de 2015, fuiste tú mismo quien me propuso volvernos a visitar, esta vez en la caseta de Ganar Alcorcón, CUP formada entre otros por el PCE, organización en la que milito y con la que simpatizabas. Esta formación había conseguido entrar en el Ayuntamiento y ya no había (tanto) riesgo de que el Alcalde, este que se ha ido definiendo a lo largo de legislatura y media como un personaje intratable, fuera a sabotear el acto o a repartir multas (sólo las del Ateneo Popular de Alcorcón ascienden ya a más de 12.000 euros). También nos escribimos largos mensajes por correo. A raíz de uno de los que te envié me dijiste que te gustaba mi estilo y me propusiste incorporar un extracto a uno de tus artículos. Aquello me hizo mucha ilusión pero lo había escrito sólo para ti y publicado podía traerme, digamos, complicaciones. Tú lo comprendiste pero yo me sentí muy raro perdiendo esa bonita oportunidad. No lo lamento; que te gustara todavía hoy me hace sentir bien. Casi tanto como que en tu sección no olvidaras nunca mi ciudad, tan abandonada a los desmanes de su actual alcalde y sobre la que escribiste en varias ocasiones. Porque a ti no te hizo falta esperar a que este regidor se hiciese conocido fuera de Alcorcón, fuera incluso de Madrid por sus impresentables opiniones acerca de las feministas o por impedir que se colgara la bandera multicolor como en tantos otros municipios ya se hacía. Este político tan representativo del Partido Popular ya antes había hecho muchas otras cosas que tú no dudaste en denunciar aunque aún sonaran a pequeño esperpento local, categoría que hacía mucho había trascendido.

Y, de esta manera, volviste a Alcorcón hace ya dos septiembres coincidiendo con una de las presentaciones de tu libro de poemas Plasma Virago. Acompañado por tu inseparable Paloma y Elena Ortega, la madre de Alfon —uno de los presos políticos que efectivamente tenemos en este país—, recordaste el drama del joven. ¡Pero también venías a hablar de tu libro! Así que la presentación se convirtió en la atracción principal de la tarde. Se me escapa una sonrisa recordando que, puesto que Lou y yo estábamos siempre muy ocupados con la plancha vegana que habíamos impulsado y se nos hacía muy complicado ver los actos completos, salí sólo un momento para saludarte y, al tiempo que me acercaba por tu espalda, gritaste sin haberme visto aún: “¡¿Dónde está mi amado Isra?!”. ”Amado”, dijiste. Usabas mucho esa palabra tan bella pero yo ya sabía que nunca a la ligera. Por eso, como había pensado que una vez allí, entre tanta gente, no ibas a estar dedicándote a nadie en particular, no querer zanjar tu visita sin saludarme me hizo sentir de los tuyos. Y me firmaste tu libro de poemas como panes.


Te pedí que luego pasaras a la trastienda de la caseta para saludar a mi compañera, que se había cortado con una lata de berenjenas y se había quedado sentada dentro esperando a que se le pasara el mareo. “¡Que salga, que salga, y que se desangre aquí toda!”. No tenías filtro. Poco después entraste y, cuando comprendiste que era mi pareja, me pegaste un manotazo y me soltaste: “¡¿Pero eres hetero, asqueroso?!”. Y a mí me entró la risa. Combinabas ternura y escándalo hasta convertirlas en la misma cosa.

En septiembre de 2016 regresaste al mismo lugar que habías llenado antes con tu presencia, con tus palabras por momentos explosivas, por momentos serias y meditadas. Pero esta vez con tu recuerdo, en el homenaje que organizamos Paloma y yo para ti. Allí, Elena volvió a dedicarte unas palabras de su parte y de la de su hijo, a quien nunca abandonaste, y leímos algunos de tus poemas. Luego, hace apenas unos meses, nos volvimos a encontrar cuando fuimos a tu homenaje en el Teatro del Barrio y por fin conseguí tu último libro Adiós, Chueca, un documento imprescindible para comprender cómo en Madrid, el gaypitalismo, neologismo que acuñaste, trabaja desde hace décadas (lo documentas tan bien que es imposible parar de leerlo) para convertir la lucha que tiene parasitada en un simple nicho de negocio. Tapando con sus anuncios los gritos escritos en la pared, vaciando las celebraciones durante tanto tiempo esperadas y dejando un algo abstracto que, si bien aún es poderoso, está horriblemente incompleto. Barriendo la memoria. Asegurando a quienes sufren la homofobia que “¡el consumo os hará libres!” y convirtiendo esta consigna en producto a su vez para poder vender la mentira dos veces: la primera dentro de un envoltorio lleno de aire; la segunda, para hacer creer que pesa mucho.

Todo esto aprendí de ti, Shangay. Que muchas cosas suceden aunque no se vean, que no te cansaste de denunciarlas, que preferiste no diluir tus energías en una vida fácil y ociosa desaprovechando tu altavoz y que ganaste así la integridad del que no miente, del que no da la espalda a la víctima, del que no disculpa la agresión. Lo aprendí en persona y leyéndote. Y, aunque esta vez no me pudiste firmar el último libro de tu puño y letra, no importa: lo he leído de tu letra y puño.